Opinión

Horacio Aizicovich

Dirigente cooperativista

Ataque a la escuela pública

El presidente de Toyota Argentina manifestó días atrás que la automotriz no pudo contratar operarios para su planta de Zárate por no hallar gente capacitada. «Se nos hace difícil encontrar 200 personas con secundario completo, porque en Buenos Aires se perdió el valor de un secundario. Y se les hace difícil hasta leer un diario», sostuvo Daniel Herrero. Las declaraciones del CEO van en línea con el discurso del neoliberalismo, que propende al desguace de la educación pública, ya que buscan privatizar el sistema educativo. Históricamente, las automotrices extranjeras radicadas en el país han reconocido la alta calidad de la mano de obra calificada, que en más del 95% se formó en la escuela pública, especialmente en las técnicas secundarias (ENET). Según el sindicato SUTEBA, en el partido de Zárate más de 350 jóvenes con sólida formación técnica egresan cada año de las prestigiosas ENET, que vienen sobreponiéndose al vaciamiento iniciado durante la dictadura cívico-militar, continuado en los 90 y durante el Gobierno macrista. Ese contexto suma una política empresaria tendiente a establecer una zona de formación propia de técnicos, calificada y exclusiva, un modelo que ya opera Techint, con lineamientos educacionales provenientes de institutos y fundaciones financiadas por estas corporaciones. Las declaraciones del CEO de Toyota se producen en un marco de emergencia laboral, donde sin embargo han reconocido que alcanzaron el tope de unidades planificadas para producir y exportar, a la vez que evalúan positivamente la calidad de mano de obra calificada y apuestan a un incremento y ampliación de producción, en línea con los éxitos alcanzados en un país donde, vaya paradoja, «los egresados no saben leer un diario».