Opinión

Pedro Brieger

Periodista

Castillo no resistió

La situación crítica que atravesó el Gobierno de Pedro Castillo se parece a una comedia de enredos por la cantidad de veces que han tratado de destituirlo, aunque en realidad refleja la profunda crisis política que vive el Perú hace décadas. Para evitar un nuevo intento de destitución el 7 de diciembre decidió adelantarse y disolver el Congreso para convocar a nuevas elecciones parlamentarias. Sin embargo, el Parlamento no acató su decisión, lo calificó de golpista y minutos después lo destituyó por amplia mayoría. Horas después asumió su vicepresidenta, Dina Boluarte.
Hay que recordar que Castillo asumió la presidencia el 28 de julio de 2021 y desde el primer momento la derecha se propuso impedirle gobernar al maestro rural. El objetivo era que no termine su mandato y lo consiguieron. A través del Parlamento y del aparato judicial –y el apoyo de los grandes medios de comunicación– se le pusieron tantas trabas que cambió ministro tras ministro para enfrentar cada una de las crisis. De hecho, en 15 meses de gobierno cambió 74 ministros. Por otra parte, el parlamento, con mayoría de partidos de derecha y extrema derecha, le puso obstáculos a cualquier iniciativa, incluso a su viaje a México a una reunión de la Alianza del Pacífico. 
Dina Boluarte es la quinta presidenta que no fue electa para el cargo desde el año 2000 y que asume por sucesión constitucional. Por el otro lado, Castillo será el sexto expresidente electo de manera consecutiva por el voto popular acusado de actos de corrupción. Todo un símbolo de la crisis política que vive el Perú ya hace varias décadas.

Foto: Reuters/Angela Ponce (NA)

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