Opinión

Iván Bilyk

Economista

¿De qué trabajamos?

Probablemente si nos preguntan de qué trabaja un familiar o amigo, podríamos responder sin hesitar. Pero, ¿si el interrogante es sobre Argentina? ¿Sabemos de qué trabaja nuestro país? Una forma de pensarlo es desde el rol argentino en el comercio internacional, es decir «¿qué le vendemos al mundo?». En esta línea seguramente apelemos al «campo»: soja, maíz o trigo. No estaría mal, la exportación de estos cultivos y sus subproductos (harina y aceite) representa el 42% de los ingresos en dólares para el país. ¿Y el resto? También somos proveedores internacionales de petróleo y gas, vehículos y autopartes, servicios empresariales, carne y oro. Estos son los principales bienes y servicios que aportamos a la economía global: a cambio recibimos los dólares que utilizamos para importar aquellos productos que nos hacen falta (ejemplo: insumos o medicamentos). ¿Se podría decir entonces que de esto trabaja nuestro país? Bajo un análisis internacional, sí. Pero una descripción más completa debería agregar la otra mitad, ya que no solo le vendemos mercancías al resto de los países sino que también producimos para nosotros mismos. Una forma de unificar ambas miradas es pensar en qué sectores trabajamos los argentinos. Así, «Comercio Minorista y Mayorista» surge como líder, ya que explica el 22% de los puestos de trabajo, seguido por «Industria Manufacturera» con el 15%. Estas actividades, en combinación con «Enseñanza», «Administración Pública y Defensa» y «Construcción» ocupan al 70% de los trabajadores. En síntesis, conocer dónde trabaja la mayoría de la población y qué sectores son responsables de obtener los dólares que necesitamos para funcionar son conceptos necesarios para entender a qué se dedica principalmente nuestro país.

Foto: NA