Opinión

Pedro Brieger

Periodista

¿Hay un mundo multipolar?

Agenda común. Líderes de distintos países posan durante la reunión de la SCO celebrada el 16 de septiembre, en Samarcanda.

Foto: AFP

En la agenda de los grandes medios de comunicación se suele privilegiar lo que sucede en el llamado «mundo occidental» y el funeral de la reina Isabel II es una muestra más de ello. Mientras todos los focos se concentraban por la presencia de «líderes mundiales» en Londres, muy lejos de allí, en Samarcanda (Uzbekistán) hubo una importante reunión de la Organización de Cooperación de Shanghai (SCO), impulsada por China hace unos veinte años. En esta reunión participaron los presidentes de China, Rusia, Turquía, Irán y primeros ministros de India y Pakistán, entre otros, y a quienes los medios occidentales no suelen definir como «líderes mundiales», aunque abarcan casi la mitad de la población mundial y tres de sus integrantes son miembros del BRICS.
Mientras «los líderes mundiales» le rendían tributo a la monarquía británica, en Samarcanda se encontraron por primera vez desde la invasión de Rusia a Ucrania Vladimir Putin y Xi Jinping.
A nadie se le escapa que el vínculo entre las dos potencias es fundamental para contrarrestar la política de la Casa Blanca que abiertamente busca un quiebre en la relación de ambos países. En Samarcanda también hubo una fuerte presencia de países islámicos como Turquía, Irán, Pakistán y varias ex repúblicas soviéticas que contribuyen a delinear un bloque de poder alternativo al unipolar norteamericano. Sin embargo, hay países que juegan a dos puntas, ya que Turquía está dentro de la OTAN y la India forma parte de la iniciativa de la Casa Blanca de armar una «OTAN del indo-pacífico», junto con Japón y Australia para contener a China, con quien India tiene conflicto fronterizos. Varios de los países de la SCO están enfrentados entre sí, pero tampoco adhieren a la idea de un mundo unipolar manejado desde Washington. Por eso se complementan.