Opinión

Pedro Brieger

Periodista

La soberbia occidental

A comienzos de febrero el canciller de Rusia, Sergei Lavrov, recibió a su par británica Liz Truss. Según los medios de comunicación rusos, Lavrov le habría preguntado a Truss si el Reino Unido reconocía la soberanía de Rusia sobre las regiones de Rostov y Vorónezh, a lo que la canciller respondió «de ninguna manera», como si fuera territorio ucraniano ocupado. Tuvo que intervenir la embajadora británica para explicarle a Truss que esas regiones sí eran parte de Rusia. La falta de conocimiento sobre Rusia en medio de un conflicto que mantiene en vilo al mundo no hace más que ratificar la habitual soberbia de las grandes potencias occidentales y sus máximos representantes.
Las potencias occidentales pretenden que el resto del mundo les rinda pleitesía, sin comprender que ya no estamos en el siglo XIX y que las relaciones de fuerza cambiaron. Pareciera que ni siquiera les interesa distinguir entre pueblos con ricas tradiciones milenarias que han sido potencia durante siglos –mucho antes de que nacieran Estados Unidos y países de reciente creación–. Es más, Estados Unidos se maneja como si hubiera un destino manifiesto de ser la primera potencia mundial, a la que nadie puede cuestionar.
Días antes de la visita de Truss, el presidente Vladímir Putin publicó un artículo en la agencia de noticias china Xinhua donde dijo que ambos países estaban unidos por centenarias tradiciones de amistad y que debían ser respetados.
A los estadounidenses y británicos no parece importarles la historia ajena cuando se relacionan con China, Rusia, Japón, Irán, Irak, India o Turquía, solo para citar algunos ejemplos. El papelón de Truss es apenas una muestra. Es probable que no sepa nada de las regiones aludidas que ni conoce y tampoco le interesan. El canciller Lavrov, un viejo zorro de la política, no se quedó callado y le hizo saber que a Rusia se la respeta.

Moscú. El canciller ruso Sergei Lavrov y su par británica Liz Truss, en febrero.

AFP PHOTO/HO/RUSSIAN FOREIGN MINISTRY