Opinión

Darío Dofman

Economista

Legislando la economía

Pocas veces hemos registrado tanta actividad en el Congreso de la Nación relacionada con facilitar instrumentos de política económica al Poder Ejecutivo que, en el actual contexto, le ha permitido generar políticas activas tendientes a moderar el impacto de la crisis producto de la pandemia y sentar las bases para la recuperación una vez superada la misma. Días atrás, el ministro de Economía Martín Guzman se refirió a la sanción por parte del Congreso de trece leyes económicas. Lo más relevante es que algunas de ellas han sido propuestas desde el propio Poder Legislativo, lo que pone en valor el rol de un cuerpo que, además de analizar, discutir y sancionar leyes propuestas por el Ejecutivo, tiene aportes para generar políticas públicas, más específicamente en temas económicos, que no era lo habitual. Para graficar la importancia del rol del Congreso en este contexto haré mención a dos leyes fundamentales para mantener e incrementar el poder adquisitivo de gran parte de la población y de esa manera incrementar el consumo como herramienta de reactivación, junto con la búsqueda de la solidaridad como política redistributiva, ambas surgidas por iniciativa de legisladores. La Ley de Aporte Solidario y Extraordinario para ayudar a morigerar los efectos de la pandemia generó una cantidad de recursos que se están volcando a la salud pública, la urbanización de barrios populares, la educación, el apoyo a las pymes y la explotación de recursos naturales, tan necesario para poder sostener el crecimiento deseado. Desde el lado de la demanda, la Ley modificatoria del Impuesto a las Ganancias no solo generó alivio a gran parte de la población con ingresos formales, sino que actúa como impulsora del consumo, fundamental para la reactivación. La economía como política de Estado necesita de un Poder Legislativo activo.