Opinión

Megatorres

Les escribo porque estoy indignado por cómo en Buenos Aires no se respetan las mínimas normas edilicias, pareciera que algunas empresas pueden hacer lo que se les dé la gana.
Vivo en Belgrano desde hace casi 30 años y he visto crecer como hongos edificios de departamentos tanto a la izquierda como a la derecha de mi casa (vivo en un PH muy lindo y bien cuidado que tiene como 80 años). De algún modo quedamos encerrados entre edificios de 10 o 12 pisos y con el correr de los años fuimos perdiendo luz y aire. Pero bueno, en una gran ciudad estas cosas son casi inevitables. En Belgrano, como en otros barrios, la altura de los edificios está estipulada por un código y, al menos en mi manzana, hasta ahora eso se ha respetado.
Pero los otros días, cuando volvía del trabajo, me encontré con un grupo grande de vecinos protestando por la construcción de una megatorre en la calle Arcos. Había pasado por ahí varias veces y visto el enorme cartel, pero la verdad no le presté atención hasta ese momento. Así me vine a enterar que allí están construyendo un edificio que tendrá 25 pisos. Y lo peor es que lo están haciendo con total impunidad. Así como con total impunidad se demuelen casas históricas, patrimonio de la ciudad, y luego la constructora paga una multa (a veces irrisoria) y con eso queda todo arreglado. Pero aquella casa jamás podrá recuperarse.
Tanto la altura como la superficie de la megatorre triplican lo permitido. Pero eso no importa, porque el Estado permitió a la empresa constructora haber llegado a este punto. Luego, por los diarios, me vine a enterar que pertenece a un socio y amigo de altos funcionarios del Gobierno porteño. Ahora queda todo más claro.

 

Juan Donoso
Ciudad de Buenos Aires