Economía | DATOS DEL SISTEMA INTEGRADO PREVISIONAL ARGENTINO

Empleo formal en expansión

La ocupación registrada sigue creciendo. Sin embargo, con altos grados de informalidad, el mercado laboral nacional se enfrenta al desafío de crear más «trabajo genuino».

Monotributistas sociales. Este sector aumentó un 39,9% interanual contra el 4,4% del empleo registrado privado.

Foto: Télam

De acuerdo con los últimos datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) del Ministerio de Trabajo nacional, en junio de este año volvió a crecer el empleo registrado en el sector privado, un 0,5% que representa unas 31.000 personas. Mientras que a nivel interanual se ubicó entre las más altas de la última década: 4,4%. Al sexto mes del año, la cantidad de personas con trabajo registrado en todo el país alcanzó los 12,69 millones de personas. «La actual fase de expansión del empleo asalariado registrado presenta un crecimiento de 18 meses consecutivos (desde enero de 2021 hasta junio de 2022). A lo largo de estos meses, 350.000 personas en situación de desempleo, inactividad o informalidad laboral, se incorporaron a un puesto de trabajo formal en empresas privadas. Durante el primer semestre de 2022 el empleo registrado del sector privado se incrementó un 2,5%, lo que implica que 150.000 trabajadoras y trabajadores obtuvieron un trabajo asalariado formal en los últimos seis meses. Este porcentaje de crecimiento es el más elevado de los primeros semestres de los últimos 13 años», señala el Panorama mensual del Trabajo Registrado Septiembre 2022 del Ministerio de Trabajo.
De acuerdo a ramas de actividad, mostró variaciones positivas en 13 de los 14 sectores analizados. Las de mayor dinamismo fueron Hoteles y restaurantes (+2,0%), Construcción (+1,3%), Explotación de minas y canteras (+0,7%), Comercio y reparaciones (+0,6%), e Industrias manufactureras (+0,6%). Pero no solo el empleo privado registrado creció respecto al mismo período de 2021: el empleo en el sector público se incrementó 2,4% (79.400 empleos), el trabajo independiente se expandió un 11% (270.400 trabajadores), monotributistas y autónomos presentaron un crecimiento moderado (+6,5% y +4,1%), mientras que el sector de los monotributistas sociales mostró un aumento significativo (+39,9%).
«Ya se recuperó, en términos absolutos, toda la caída de la pandemia y de 2019. Todavía faltan unos 120.000 trabajadores para volver a los niveles de principios de 2018», advirtió Luis Campos, coordinador del Observatorio del Derecho Social de la CTA Autónoma, en redes sociales.

Vulnerables
Sin embargo, llama la atención el crecimiento de los aportantes al monotributo social, con 18,6% en junio y cerca de un 40% interanual. Este es un régimen tributario que promueve la inserción de emprendedoras y emprendedores en situación de vulnerabilidad, que realizan una única actividad económica por cuenta propia y se encuentran fuera del mercado formal laboral o trabajando en relación de dependencia con ingresos brutos inferiores de la categoría A del monotributo general. En su gran mayoría son trabajadores de la economía popular, ya que incluye integrantes de proyectos productivos en grupos de hasta 3 personas, cooperativas de trabajo y mayores de 18 años con bajos ingresos económicos, un universo que, de acuerdo con datos de Desarrollo Social, se acerca a los 513.000 trabajadores, cuyos ingresos está por debajo de los 748.382 pesos anuales o 62.365 pesos mensuales. Este poco más de medio millón de monotributistas sociales, en su mayoría trabajadores de la economía popular como dijimos, representa un porcentaje muy bajo de los inscriptos en el Registro Nacional de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (ReNaTEP). De los 3.225.268 registrados a febrero de este año, solo el 10,6% son monotributistas sociales. Sin lugar a dudas, la estructura del mercado laboral nacional, con una alta informalidad (más allá del ReNaTEP, se estima que la economía popular emplea aproximadamente a 8 millones de trabajadores), es un problema que año a año se intensifica y echa por tierra el sueño del denominado «empleo genuino», entendido como «formal y con salarios justos», a pesar de los 18 meses de crecimiento consecutivo del empleo registrado en el sector privado.


Mirta Quiles