Opinión

Valeria Mutuberria Lazarini

Economista

Economía popular

La economía popular es un sector importante en Nuestra América, y contamos con antecedentes teóricos desde los años setenta que lo caracterizan económica y socialmente. En Argentina esta categoría data de los años noventa (José Luis Coraggio) y tiene un fuerte impulso en la praxis a partir de la crisis de 2001 – 2002. Aunque previamente podemos mencionar que las transformaciones en el mundo del trabajo, devenidas por la implementación de políticas públicas neoliberales, derivaron en que las personas que perdieron sus trabajos bajo relación de dependencia buscaran estrategias para generar su propio ingreso, con la finalidad de reproducir su vida, la del hogar y la comunidad.
Años han pasado, estas transformaciones se profundizaron, y la economía popular ha ampliado sus bases. Argentina no está exenta de estos cambios, además se avanzó en la organización de distintos movimientos sociales e instancias de articulación entre ellos, donde una de las mayores demandas es el reconocimiento del sector, que se traduce actualmente en un lugar relevante en las políticas públicas. En este marco, en 2020 se implementa el Registro Nacional de Trabajadores/as de la Economía Popular (RENATEP) de la Secretaría de Economía Social del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, cuyo objetivo es recabar información del sector para poder profundizar en políticas de ampliación de derechos para aproximadamente 6 millones de personas (de acuerdo a estimaciones).
Para finalizar, la economía popular nos abre diálogos interesantes respecto a la clase trabajadora y sus formas de representación, por un lado; y por otro, respecto de las estrategias de integración con la economía social y solidaria, tendientes a motorizar y consolidar una economía cuya centralidad sea la reproducción de la vida de todos/as.