Economía

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Creada hace poco más de un lustro en el marco de la Secretaría de Extensión Universitaria de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, la asignatura que analiza y visibiliza temáticas y actores del sector agropecuario organizó su séptima jornada en el CCC.


Marcó del Pont. El proceso actual se explica por la financiarización de la economía. (Horacio Paone)

Organizada por la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, junto con el Instituto Argentino para el Desarrollo Económico (IADE), la revista Realidad Económica y el Centro Cultural de la Cooperación (CCC), se llevó adelante en la sala Tuñón del CCC la 7ª Jornada de la Cátedra Libre de Estudios Agrarios Horacio Giberti, que tuvo como eje principal el debate sobre los problemas actuales del agro argentino.  La política agropecuaria puesta en marcha por el gobierno nacional, la situación de los pequeños y medianos productores agrícolas, el papel de la agricultura familiar y el crecimiento de la extranjerización de la propiedad de las tierras fueron algunos de los temas que los especialistas e investigadores analizaron en las tres mesas en que se dividió el encuentro.
«El objetivo de esta 7ª jornada, como todas ellas, es convocar a los actores de la realidad agropecuaria, de ámbitos académicos y de distintas instituciones de la sociedad civil a encontrarnos para considerar la situación coyuntural y los aspectos involucrados que dan lugar a esa coyuntura», sostuvo Pedro Tsakoumagkos, miembro de la comisión directiva de la Cátedra, en la apertura de la jornada, acompañado por la presidenta del IADE, Marisa Duarte, y la directora del Instituto de Geografía de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, Adriana Villa.
Tras la apertura, la primera charla estuvo a cargo de la extitular del Banco Central de la República Argentina y presidente de la Fundación de Investigaciones para el Desarrollo (FIDE), Mercedes Marcó del Pont, quien fue presentada por Juan Carlos Amigo, integrante de la cátedra y del IADE, donde la economista analizó la política económica actual y sus efectos sobre la economía real. «Esta etapa de repliegue de los proyectos nacionales y populares en gran parte de América Latina, pero especialmente en Argentina,  nos tiene que servir mucho para repensar lo que fue el período del kirchnerismo, con todos sus avances y con lo que nos quedó en el tintero, debemos hacerlo con mucha objetividad, con poco voluntarismo a la hora de plantearnos propuestas superadoras. Y esta ausencia de voluntarismo, inevitablemente la asocio a la necesidad de que todas las discusiones que nos demos sobre la realidad y sobre el futuro, sean contextualizadas en el escenario de funcionamiento del capitalismo a escala mundial: la financiarización de la economía que atraviesa todas las actividades económicas», comenzó su exposición Marcó del Pont.  

Contradicción principal
«Para discutir el desarrollo –señaló la extitular del Central– existe una contradicción principal: si las condiciones y las reglas de juego promueven la acumulación financiera, olvidemos la discusión sobre la transformación estructural, sobre la industrialización, la modernización del sector agropecuario, la mayor equidad y homogeneidad del funcionamiento del sector agropecuario en el país. Porque con estas reglas de juego no hay futuro para la economía productiva, no lo hay para la actividad real en una lógica de financiarización».  
En la segunda mesa Alejandro Rofman –presidente honorario del IADE e investigador del Conicet– y Javier Rodríguez –exsecretario de Coordinación Política del Ministerio de Agricultura de la Nación– analizaron los impactos negativos de las políticas actuales en el sector agropecuario, principalmente de los pequeños y medianos productores, en las distintas regiones agrícolas del país, que redunda en una mayor concentración y en el abandono de la producción por parte de los productores pymes. En la última mesa, conformada por los investigadores Enrique Matías Berger, Cristina Sanz, Viviana Canet y Florencia Gómez, se analizaron los problemas de las explotaciones agrarias familiares y otros actores vulnerables.

 

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