Economía

En la encrucijada

La emblemática cooperativa atraviesa un período crítico en el marco de una política económica que no beneficia a los pequeños productores ni a la economía solidaria. El desafío de salir adelante sin resignar el modelo societario.


Historia. La compañía, fundada en 1938, nuclea a más de 1.400 tamberos. (Daniel Cáceres)

Cómo se resuelve la crisis de Sancor? La pregunta puede dar lugar a múltiples y diversas respuestas, pero al mismo tiempo, a una certeza, respaldada por décadas de historia de la economía solidaria: solo con más cooperativismo. En el contexto de una situación complicada para la actividad lechera, fruto de la combinación de factores estructurales –como la expansión de la siembra de soja que gana tierras antes destinadas a la ganadería– y coyunturales, entre ellos, desastres climáticos recientes en las zonas de producción y una notoria caída del consumo, la cooperativa, fundada en 1938 y cuya sede central está en Sunchales, provincia de Santa Fe, atraviesa un período crítico en el que quizás haya incidido la propia gestión de la empresa.
Lo cierto es que la difícil situación de la compañía láctea preocupa a miles de argentinos. Sancor cuenta con 16 plantas industriales –no todas operativas en la actualidad– distribuidas en las provincias de Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires, ocupa a 4.000 empleados, nuclea a 1.400 productores de leche y genera trabajo para transportistas, sectores comerciales, distribuidores y muchos otros. Además, en sus casi 80 años de vida, la cooperativa fue un pilar para el desarrollo de las comunidades donde opera, creando un entramado social y económico que hoy corre riesgo.
Lamentablemente, la crisis se produce bajo el mandato de un gobierno con orientación neoliberal que, en el momento de considerar el otorgamiento de una línea de crédito que ayude a paliar la situación, lo hizo a cambio de modificar las condiciones de trabajo y presionando para que se reestructure la cooperativa, es decir, en lenguaje «pro», que deje de ser cooperativa. El propio presidente, Mauricio Macri, responsabilizó a los asalariados señalando que «el pésimo convenio laboral es casi inviable para la industria», antes de otorgar 450 millones de pesos a través del FONDEAR (Fondo para el Desarrollo Económico Argentino).

Alternativas
Distinta fue la actitud del gobierno de la provincia de Santa Fe, consciente del problema social que implicaría la caída de las plantas cooperativas. «Hay que tener cuidado con las decisiones que se toman porque el impacto social en las provincias puede ser devastador, nosotros queremos una solución que minimice ese costo y que, sin dejar de discutir sobre el manejo de la firma, preserve el carácter cooperativo de Sancor», dijo el ministro de Producción de la provincia, Luis Contigiani.
El enfoque de la búsqueda de una salida por parte de la empresa, según la información oficial que ha difundido, pone en duda la consolidación del proyecto solidario sostenido a lo largo de varias generaciones. En una asamblea extraordinaria se aprobó, entre otras alternativas, la apertura hacia la incorporación de socios estratégicos para la cooperativa. Vale preguntarse, ¿cómo se implementaría el ingreso de inversores, fundamentalmente extranjeros de acuerdo con la información circulante, bajo la forma cooperativa? Quizás el interés mostrado por una cooperativa de alcance internacional, como la neozelandesa Fonterra, pueda derivar en una salida dentro de los marcos y principios que rigen al cooperativismo.
No es la primera vez que la industria láctea atraviesa críticos momentos y en cada uno de esos contextos, la cooperativa superó el desafío sin alejarse de sus raíces, valores y principios. Ojalá esta no sea la excepción. El Estado no debería desentenderse de una problemática como esta y sí, en cambio, ayudar a aportar soluciones, que tendrían que ser acompañadas de medidas para garantizar la sustentabilidad, sin afectar fuentes de trabajo, los derechos de los trabajadores, las comunidades donde la cooperativa se asienta y preservando a sus legítimos dueños, los productores tamberos.