Economía | COLOQUIOS Y GANANCIAS

La agenda del poder económico

Como cada año, los empresarios se dieron cita en un encuentro en Mar del Plata. Cambian las consignas pero el pedido es el mismo: mayor reducción impositiva.

Apertura del encuentro. El Titular del Coloquio, Daniel Herrero, sintetizó el significado de «ceder para crecer» y lo vinculó a la empatía empresaria.

FOTO: TÉLAM

Como desde 1964, se llevó adelante el Coloquio del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina, mejor conocido como IDEA. Más de 800 empresarios –aunque en su mayoría los participantes efectivos son los gerentes generales o CEO de las firmas– se dieron cita en los salones del Sheraton Mar del Plata Hotel durante 3 días bajo el sugestivo lema convocante de 2022, «Ceder para crecer». Atrás quedaron «Logremos una Argentina sostenible» (Coloquio 57º, 2021), «Qué país queremos ser» (56º, 2020) y «A los hechos» (55º, 2019). Como en cada encuentro, son los políticos de derecha los que pueblan los paneles organizados por el Instituto empresario e incluso son los anfitriones de los almuerzos –por fuera de la agenda formal– que tienen lugar en coquetos restoranes marplatenses. Tres exministros macristas y dos intendentes bonaerenses del mismo signo político poblaron las charlas de los dos primeros días.
En el discurso inaugural, el presidente del Coloquio, Daniel Herrero, ex-CEO de la automotriz Toyota, pidió dejar atrás las diferencias, entablar el diálogo y consideró que la consigna «ceder para crecer está vinculada a tener empatía empresaria». No aclaró respecto a quien debería ir dirigida dicha empatía, si a los propios pares o a, por ejemplo, los trabajadores, o a la sociedad toda. 
Durante los últimos Coloquios parece haber tomado forma un intento –según algunos empresarios– de «despertar» a los participantes armando paneles donde un disruptor sacude a la audiencia empresaria. En 2016, fue el jesuita Rodrigo Zarazaga, quien en un panel junto a la entonces ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, dijo: «No los llamo a la solidaridad, sino a la racionalidad. Un país que tiene una mitad pobre tiene un futuro atroz». Este año, fue el turno del matemático Sebastián Ceria, CEO de Qontigo y presidente de centro de estudios Fundar, radicado en Estados Unidos desde hace más de 3 décadas: «Los primeros que tienen que ceder son los empresarios», señaló enfáticamente. Más aún, ya el año pasado, Carolina Castro, directora de Industrias Guidi, generó murmullos con su intervención en un panel. Y este año, repitió la apuesta y sostuvo en su intervención que los empresarios tienen mala imagen según las encuestas de opinión. Incluso, planteó que se debe ceder en la insistencia sobre el reclamo de reducción impositiva. Allí puso el dedo en la llaga, o mejor dicho en un clásico de los coloquios, más allá de sus lemas o consignas convocantes, y sin importar quién encabeza el Gobierno.

Informe de situación
En ese rumbo, el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) publicó un informe «La cúpula de las 500 empresas más grandes en la última década: facturación y ganancias». En sus conclusiones, tras un minucioso análisis, el trabajo señala que «la cúpula empresarial de las 500 más grandes del país facturó más en ventas durante el último Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner (2012-2015) que durante el Gobierno de Mauricio Macri (2016-2019)». Y en ese camino, respondió a la pregunta de si los costos laborales e impositivos impiden el normal desarrollo de la actividad empresarial. E incluso profundizó en sus magnitudes. «La incidencia de los impuestos es baja en relación a las ventas. El porcentaje de impuestos sobre ventas para las 500 empresas alcanza apenas el 11,2% para el período 2012-2019. Si solo se observan cinco de las más importantes (Arcor, Molinos Aluar, Ledesma y La Anónima) el promedio baja a un 5,3% (2017 a 2022). El costo laboral no sufre grandes cambios en los últimos diez años. Para el período 2012-2019 se mantiene en 14,8% sobre ventas para la cúpula de las 500, un porcentaje que difícilmente pueda constituir un impedimento a la actividad empresarial y a la contratación laboral». Por su parte, se refiere además al costo de despidos, que «es ínfimo. El volumen de indemnizaciones sobre ventas se ubica en tan solo un 0,7% para el periodo 2016-2020». Desenmascarando así otro mito enarbolado por los empresarios en cuanto encuentro se reúnen. Pero es el último interrogante el más interesante: En el marco de los Coloquios de la Institución empresaria, ¿se confirmaron sus pronósticos en base a los datos objetivos de desempeño empresarial? «Si uno observa los datos de desempeño empresarial, cada uno de los pronósticos reflejados en IDEA fue refutado por los números concretos», señala el informe. «Bajo Gobiernos populares esperaron perder rentabilidad, pero en verdad ganaron. Bajo un Gobierno de derecha –y con las políticas que se reclamaban en Coloquio de IDEA– pronosticaron ganar más, pero en verdad sus ganancias fueron menores». Y cierra: «En 2019, con un nuevo cambio de signo político, las expectativas fueron negativas sobre el Frente de Todos. Incluso y a pesar de la pandemia de 2020, los resultados de 2022 son más que abultados: se registra una mejora de rentabilidad en dólares entre 50% y 60% en 2022 respecto de 2021 para una muestra compuesta por distintos casos (tales como Arcor, Aluar, Ledesma, La Anónima, Ternium o PAE)». 


Mirta Quiles