Economía | REPRESAS EN SANTA CRUZ

La energía que viene

Los proyectos hidroeléctricos Néstor Kirchner y Jorge Cepernic, paralizados durante el gobierno anterior, exhiben ya un alto grado de ejecución.

Central Hidráulica Cepernic. Ya se concretó el 24% de la ejecución de hormigones de las obras principales.

PRENSA REPRESAS PATAGONIA

Las obras sobre el río Santa Cruz (en la provincia homónima) tienen ya un avance físico del 26%, según un informe elaborado por la Secretaría de Energía. El fuerte progreso es reciente: los trabajos se encontraban casi paralizados en marzo de 2020, al comienzo de la pandemia, con un nivel de ejecución mínimo (en torno del 14%), sin que hubiera un plan de reactivación.
El impulso de las mayores centrales hidráulicas del país, detrás de Yacyretá y de Salto Grande, a 135 kilómetros de El Calafate, refleja la actividad directa de 2.800 trabajadores, a partir de una inversión que totalizará 4.100 millones de dólares.
Las represas tendrán en conjunto una potencia instalada de 1.310 Mw y están a cargo de la unión transitoria de empresas (UTE) integrada por la empresa china Gezhouba y las nacionales Electroingeniería e Hidrocuyo.
En la futura central Néstor Kirchner, de 950 Mw de potencia, se trabaja en los frentes de obra correspondientes a los movimientos de suelo. Principalmente, excavaciones en la zona donde se fundarán las obras de gestión del agua y la casa de máquinas.
Según el informe oficial, también se avanza en la ejecución de rellenos de estabilización sobre ambas márgenes. Y como parte del cronograma, el objetivo es iniciar la colocación de hormigones masivos en el primer cuatrimestre de 2023. 
A la vez, los movimientos de suelos de la represa Cepernic completaron los frentes de trabajo disponibles para esta etapa de la obra, mientras ya se concretó en un 24% la ejecución de hormigones de las obras principales. 
«Este progreso ha permitido iniciar la colocación de piezas fijas asociadas al equipamiento electromecánico, como turbinas, compuertas, ataguías, etcétera. En función de ello, se preparan las tareas relacionadas al desvío del río previstas para la primera mitad del 2023», proyectó el informe. 
De modo simultáneo se constatan avances en la fabricación de componentes en la República Popular de China, al igual que en la Línea de Extra Alta Tensión, en lo que respecta al desarrollo del proyecto y tareas previas para iniciar su tendido. 

Financiamiento
Del crédito acordado con China en 2014 por un total de 4.714 millones de dólares, hasta el primer cuatrimestre de este año se recibieron desembolsos por 1.350 millones. De los cuales 888 millones de dólares ingresaron al Fondo Hídrico en Argentina para el pago del componente local de la obra. El saldo, unos 462 millones de dólares, se destina al pago del componente chino. 
Tras vencer el plazo de disponibilidad del préstamo (que se encuentra en proceso de negociación), y ante la necesidad de contar con fondos para dar continuidad a la obra, el Poder Ejecutivo nacional estableció un mecanismo transitorio. De este modo, durante 2021 se destinaron a los pagos del componente local 17.290 millones de pesos, que serán reintegrados al Tesoro cuando se reactive el crédito internacional. 
Luego, debido a la prórroga del Presupuesto 2021, en el ejercicio 2022 se cuenta con el aporte local, hasta tanto se resuelva la situación internacional. 
En ese sentido, el Gobierno aprobó a fines de mayo el «Modelo de Acuerdo de Enmienda y Restablecimiento al Contrato de Línea de Crédito», entre el país y las entidades bancarias chinas que financian los proyectos de ambas represas, e incluye los costos adicionales motivados en cambios en el diseño previsto inicialmente.
El subgerente general de la empresa china Gezhouba Group, You Xuhua, de visita en Buenos Aires, admitió que «en los últimos tiempos el proyecto se vio afectado por varios factores», pero destacó a la vez que «ahora contamos con una herramienta para avanzar con más rapidez».


Daniel Víctor Sosa