Economía | MULTINACIONALES

Lo que ellas quieren

Las corporaciones aspiran a ganar espacio en los mercados de la región, mientras pretenden pagar menos impuestos y alientan nuevas reglas laborales.

Filiales. El 49% de las encuestadas opera en el sector de servicios y el 48% en industria.

TÉLAM

El contexto de negocios que prefieren las filiales de empresas multinacionales (EMN) que operan en el país incluye, en primer lugar, un alivio de la «carga tributaria». Luego, además de pagar menos impuestos, esas compañías quisieran modificaciones en la legislación laboral. Lo cual podría traducirse en una flexibilización de las normas de protección de derechos de los trabajadores, como vía de reducción de costos.
Tales son algunas de las expectativas de las transnacionales, recogidas en una reciente encuesta realizada por el Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP-UBA/CONICET) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Las firmas de capital extranjero fueron sondeadas en 15 países latinoamericanos entre fines de 2019 y comienzos de 2020, lo que permitió obtener «información valiosa y actualizada» sobre sus motivaciones, actividades, desempeño, estrategias, vinculaciones y percepciones.
Sobre un listado de 10.568 filiales de EMN con casa matriz fuera de América Latina y con 20 o más empleados en el país de radicación, provisto por la firma estadounidense Dun & Bradstreet, los encuestadores contactaron a más de 3.200 firmas. De ellas respondieron 814 (es decir, tres de cada cuatro optaron por la opacidad de sus datos) y la consultora Voices compiló la información obtenida.
Se precisó así que el 49% de las filiales de multinacionales encuestadas opera en el sector de servicios (finanzas, servicios empresariales, informática, enseñanza, entre otros), el 48% en la industria (mayormente en ramas de media y alta tecnología) y el 3% restante en el sector primario. El 53% proviene de Europa, el 41% de América del Norte (40% corresponde a Estados Unidos) y el 6% de Asia y del resto del mundo.
Consultadas sobre las motivaciones que las llevaron a invertir en la región (algunas desde comienzos del siglo XX), la principal respuesta fue: «Abastecer al mercado interno de este país», ya sea proveyendo servicios (73%) y/o vendiendo bienes (53%).
La producción de bienes para el mercado externo fue mencionada por el 23% de las filiales, la prestación de servicios para el mercado externo por el 15% y la comercialización y/o distribución de bienes importados por el 12%.

Estrategias
El informe de resultados de la encuesta ofrece pistas sobre las estrategias de la inversión externa directa (IED) en América Latina. Esos capitales se dirigen básicamente a explotar el mercado doméstico del país receptor (y eventualmente el de los países cercanos). Para lo cual consideran factores como el tamaño y la tasa de crecimiento del destino, la existencia de barreras físicas y/o de altos costos de transporte, la necesidad de adaptar los bienes y servicios a los gustos y requerimientos locales, así como las políticas públicas del país receptor.
En el caso de Argentina, las EMN encuestadas mencionaron también la «seguridad jurídica» como motivación de su presencia, y en tercer lugar admitieron su interés en «aprovechar activos/capacidades locales que ayudan a mejorar la eficiencia global» de la corporación a la que pertenecen.
Resalta el BID, al sintetizar el estudio, que una parte de la IED que llega a la región lo hace bajo el marco de estrategias efficiency-seeking. Es decir, buscan aprovechar las diferencias en la dotación de factores, capacidades locales, reglas legales favorables y patrones de demanda y normas culturales.
Estas estrategias se ven favorecidas por los procesos de apertura e integración, la reducción de los costos de transporte y los avances en las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC), y se materializan a través de esquemas de complementación y articulación, tanto comercial como productiva, de las operaciones de las distintas filiales de la EMN, vinculadas con la dinámica de las cadenas globales de valor.
En ese marco, el 54% de las EMN encuestadas declaró que solo invierten en los territorios locales cuando lo deciden sus casas matrices y apenas el 4% informó que toma decisiones de forma autónoma. Por último, la encuesta confirmó que esas empresas tienen una escasa propensión a desarrollar actividades de inversión y desarrollo (I+D) y a vincularse con actores locales del sistema de innovación.


Daniel Víctor Sosa