Economía

Luces de alerta

La mayor apertura comercial podría desandar el camino emprendido por la industria durante los últimos años, el de abastecimiento de las pymes a grandes firmas por adecuación a la normativa local. Desafíos y necesidades para el desarrollo.


Componentes. La integración de partes nacionales a gran escala está pendiente. (Juan C. Quiles)

 

La apertura comercial que propone el gobierno de Mauricio Macri encendió luces de alerta en distintos sectores considerados sensibles. Las pequeñas y medianas empresas podrían considerarse sensibles en sí mismas por su contribución a la creación de empleo, pero en el caso de algunas ramas esa condición es más definida y explícita. La fabricación nacional de componentes electrónicos, eléctricos y lumínicos, compuesta en su mayoría por pequeñas firmas, atraviesa en la actualidad un momento de fuerte incertidumbre frente al reacomodamiento de toda la cadena industrial y del comercio externo.
Desde este segmento alertaron sobre los riesgos de una política industrial que los contenga y de la falta de herramientas para potenciar la inversión. «No se deben repetir experiencias pasadas en las que los equipos y productos vinieron íntegramente de afuera sin tener en cuenta a la industria y al trabajo argentinos», sostuvo Jorge Luis Cabaña, titular de cadieel, cámara que agrupa a fabricantes de productos electro-electrónicos y luminotécnicos.
El sector requiere de un plan integral para eliminar «fantasmas» y lograr que los pequeños empresarios comiencen a invertir al saber que sus proyectos tendrán sustentabilidad. Muchas de estas pequeñas firmas abastecen a grandes actores de la industria electrónica, debido a que los productos de las grandes marcas internacionales deben adecuarse a los requerimientos normativos de cada país. En esos casos la adaptación proviene de compañías locales. De todos modos, la posibilidad de integrar partes locales en el ensamble de artículos de producción a gran escala continúa siendo una cuenta pendiente.

 

Circuito
Entre 1950 y 1970, etapa de sustitución de importaciones, se comenzó a desarrollar la industria electrónica nacional basada en el diseño y fabricación de bienes de consumo con alto grado de integración local. En aquellos años se lograron importantes avances para controlar tecnologías de fabricación de dispositivos semiconductores. En los 70, los cambios en la política arancelaria y la evolución tecnológica hacia componentes más complejos de producción masiva provocaron la desaparición de la industria de componentes. Los empresarios del sector encontraron un refugio en la reparación de los productos importados, de los cuales en su mayoría se habían transformado en representantes.
En la década del 90, la extranjerización de la economía obstaculizó todavía más el desarrollo de este sector. La privatización de empresas tuvo fuerte impacto en la reducción de la demanda de productos de fabricación local, ya que las privadas pasaron a proveerse de productos importados ignorando la Ley de Compre Nacional. En la última década, la actividad había logrado iniciar un sendero de integración. Según un informe de cadieel elaborado por el inti y Trends, la industria electrónica radicada en Tierra del Fuego ya cuenta con hasta el 50% de partes locales. La mayor integración se da principalmente en aires acondicionados, línea blanca y distintos tipos de computadoras. También se registró un aumento en la provisión de baterías, cargadores, circuitos impresos y cables de alimentación para la industria electrónica.
El 57% de las pymes de la industria prevé concretar planes de inversión durante el primer semestre de 2016, una caída de 17 puntos respecto al mismo período del año pasado, según el estudio anual de la Cámara. El panorama de la industria a nivel internacional presenta un potencial inconmensurable y el país podría quedar fuera de esa tendencia si no se protege del ingreso de productos importados. La industria electrónica local tiene dificultades de crecimiento debido a la escasez de financiamiento de proyectos, investigaciones y capital operativo y de infraestructura, siendo que, a partir de los recursos humanos existentes debería contar con un desarrollo necesariamente mayor.