Economía | ECONOMIA DEL CONOCIMIENTO

Motor de crecimiento

El sector refuerza sus planteles para seguir consolidando su expansión local y sus exportaciones con cerca de medio millón de empleos calificados.

Nanotecnología y nanociencia. Este rubro llegó, como el conjunto del sector, a comienzos de 2022, a su máximo histórico en empleo altamente calificado.

TÉLAM

En el marco de la recuperación económica general sobresale el repunte de las áreas que requieren un intensivo aporte del conocimiento para generar valor y que ofrecen nuevos productos y servicios, y que pueden ser aprovechados por todas las ramas de la producción. Es decir, la denominada economía del conocimiento (EdC), que ya se ubica como tercer rubro exportador del país.
Las empresas del ramo experimentan una fuerte demanda, tanto foránea como local, después de la recesión de los últimos años, agravada por la pandemia. Se suman además los beneficios incluidos en la reforma del marco legal de 2020 (reducción de impuestos, créditos a tasa subsidiada, aportes no reintegrables, entre otros).
Ese dinamismo, sin embargo, podría frenarse debido a factores coyunturales de riesgo. Por un lado, los desajustes relacionados con la brecha cambiaria. Luego, preocupa la creciente migración de profesionales al mercado informal, que compromete los rendimientos y limita la posibilidad de atención a requerimientos externos. Esta suerte de «fuga de talentos» obligó a firmas como las de rubros informáticos a reemplazar el 100% de su personal en el último trienio.
A favor del crecimiento, en tanto, el Gobierno nacional dispuso un nuevo tipo de visado para los «nómades digitales» y un programa de beneficios con el objetivo de atraer a trabajadores extranjeros que deseen hacer teletrabajo desde el país. El arribo de esta comunidad permitirá ingresar divisas y favorecerá un impacto económico inmediato, según se espera.

Récords
A comienzos de 2022 llegó a su máximo histórico el empleo (altamente calificado) del conjunto de rubros. Entre ellos, la industria del software, producción y postproducción audiovisual, biotecnología, servicios geológicos y de prospección, nanotecnología y nanociencia, los servicios relacionados con la electrónica y las comunicaciones, los servicios profesionales, la industria aeroespacial y satelital o de tecnologías espaciales, entre otras.
Los empleados en esos y otros subsectores superan los 470.000, es decir, un 7,5% del empleo privado nacional. Y el ritmo de crecimiento es de más de 1.000 puestos formales mensuales. De allí que analistas de la EdC estiman que ya en 2023 se rozaría el medio millón de trabajadores del rubro.
En cuanto a las exportaciones, en 2021 se alcanzaron los 6.442 millones de dólares y se espera superar esa cifra este año. Por lo pronto, crecieron 25% en el primer cuatrimestre. De todos modos, se presentan desafíos a superar, advierten en Argecon, la cámara que agrupa a 42 empresas líderes que integran seis clústeres: Global Delivery Services, Servicios Profesionales, Biotecnología, Empresas de IT, Medios y Tecnología Productiva. El director ejecutivo de la entidad, Luis Galeazzi, sostuvo que para aprovechar la fuerte expansión del mercado global «las empresas deben retener y ampliar sus equipos de profesionales mediante un régimen cambiario que les permita competir con las ofertas salariales dolarizadas que llegan desde el exterior». El empresario estimó que esa informalidad generó exportaciones no registradas por 1.800 millones de dólares durante el año pasado.

Respuestas
Frente a las demandas empresarias, el Gobierno flexibilizó, a comienzos de junio, el acceso al mercado de cambios para las empresas que aumenten sus exportaciones interanualmente. El sector podrá obtener divisas por el 50% de ese aumento de envíos, siempre que las destinen exclusivamente al pago de hasta el 20% de los salarios.
Además, los trabajadores y trabajadoras independientes del sector podrán percibir del exterior la suma mensual total de hasta 1.000 dólares de libre disponibilidad, sin necesidad de liquidarlos en el mercado único y libre de cambios.
Por otra parte, desde enero pasado se eliminaron completamente para la EdC los derechos de exportación que regían desde 2018. La administración anterior había establecido retenciones de 4 pesos por cada dólar (en ese momento equivalente a una alícuota del 12%) sobre esos servicios prestados al exterior. Esa distorsión se revirtió de modo gradual a partir de 2020.
El despliegue federal de la EdC abre expectativas, a partir de la adhesión de varias provincias a la normativa nacional. Buenos Aires, por ejemplo, dio ese paso a mediados de junio y dispuso la exención de Ingresos Brutos, en especial para microempresas (entre el 70% y 100%) y pymes (de el 50% al 80%), mientras para las grandes el recorte es entre el 3% hasta el 5%.


Daniel Víctor Sosa