Economía

Nave insignia

Argentina impulsará durante su presidencia pro tempore del bloque la incorporación plena de Bolivia, nuevos acuerdos externos y una reactivación de los negocios regionales. Renovada apuesta a incrementar la conexión internacional.

Trigésimo aniversario del acuerdo. En ese marco, se pondrá en valor el Estatuto de la Ciudadanía. (Mercosur)

El Mercosur «es el instrumento más importante de acuerdo con el mundo», definió el canciller Felipe Solá. «Es el centro de nuestra política de integración regional a lo largo de 30 años», agregó el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Jorge Neme. Mientras que el presidente Alberto Fernández completó: «Es una política de Estado y sentimos que es una vocación de nuestros pueblos». Así, los más altos funcionarios del país fijaron posiciones en las reuniones del Consejo del Mercado Común y en la cumbre de jefes de Estado del bloque (que asocia al país con Brasil, Paraguay y Uruguay), cuando Argentina asumió la presidencia Pro Tempore del Mercosur (PPTA) para el primer semestre de 2021 y definió sus objetivos para el período. Entre otros cometidos, se buscará la incorporación plena de Bolivia al grupo; y profundizar las negociaciones y acuerdos comerciales, con el relanzamiento del «Foro Empresarial», enfocado en dos temas centrales: Agroindustria y Servicios Digitales. Después de la recesión regional durante 2020 por la pandemia, que profundizó el deterioro causado por la visión neoliberal en el país durante los últimos cuatro años, se espera que el esquema de integración contribuya a la reactivación.  
«No queremos una presidencia pro tempore que participe de este proceso de cierto amesetamiento del Mercosur: queremos construir una agenda con los países socios que constituya y revise el conjunto de cuestiones que están pendientes», dijo Neme. Explicó en ese sentido que de los cuatro pilares originales solo uno se desarrolló relativamente, el relacionado con la libre circulación de bienes y servicios. «Pero nos queda pendiente –agregó– un conjunto de capítulos en temas de integración: mayor cooperación científico-tecnológica; mayor integración física; facilitación de tránsito de personas; cooperación e integración cultural; conocimiento de la cultura mutua; incrementar el nivel del turismo».
 

Cambio de rumbo
Por lo pronto, ya se anticiparon los ejes en los que estará enfocada la presidencia argentina, comenzando con la incorporación del Estado Plurinacional de Bolivia como miembro pleno del Mercosur. A tal fin se propiciará su participación activa en los órganos decisorios y foros técnicos que contribuyan a su proceso de adhesión al bloque, aún pendiente de aprobación por el Parlamento brasileño. También se relanzará el Foro Empresarial, creado por decisión del Consejo del Mercado Común en 2012, pero inactivo en los últimos años. Frente a una política que desincentivó la presencia de las pymes se alentará una amplia participación de entidades y asociaciones empresariales públicas y privadas, centrado en dos temas relevantes para las economías de los cuatro países: Agroindustria y Servicios Digitales.
Luego del reciente acuerdo respecto al protocolo regional sobre comercio electrónico, también continuará el proceso de revisión del Arancel Externo Común (AEC), para impulsar la competitividad del bloque y una mayor integración a las cadenas regionales y globales de valor. Del mismo modo seguirán las tratativas con vistas a la adecuación del sector automotor a la Unión Aduanera, y se buscarán aprobar los procedimientos para administrar los cupos de importación.
En cuanto a la agenda de negociación externa, la PPTA 2021 buscará alcanzar algunos objetivos concretos, tales como: conclusión de las cuestiones técnicas pendientes con la Unión Europea y con EFTA (Acuerdo Europea de Libre Comercio) en los acuerdos sujetos a revisión legal; conclusión de las negociaciones para un acuerdo con El Líbano y profundización del existente con Israel; conversaciones con países de Centroamérica y República Dominicana; continuar las negociaciones con Canadá, Corea y Singapur (coordinadas por Brasil, Uruguay y Paraguay, respectivamente) y proponer a los socios iniciar una discusión intra-Mercosur sobre una estrategia para África.
Por otra parte, la presidencia pro tempore argentina planea reforzar el Consejo Suramericano de Infraestructura y Planeamiento (COSIPLAN) como banco de ideas y proyectos nacionales, binacionales y multinacionales sobre transporte, energía y comunicaciones, para promover la conectividad regional. Adicionalmente, está prevista la realización de actividades y eventos relativos al trigésimo aniversario de la suscripción del Tratado de Asunción, que dio origen formal al bloque, el próximo 26 de marzo. En ese marco, la PPTA pondrá en valor el Estatuto de la Ciudadanía, el conjunto de derechos y elementos distintivos que conforman la identidad del ser ciudadano del Mercosur. Se anticipó además que se propiciarán encuentros de sindicatos y movimientos sociales, así como también de universidades, sobre la realidad y las perspectivas del esquema de integración. Alberto Fernández sintetizó durante la cumbre de presidentes: «Quiero compartir con ustedes el sueño de un Mercosur distinto, convertido en nave insignia del desarrollo sustentable, la innovación tecnológica y, sobre todas las cosas, de la inclusión social». «No hay integración regional exitosa con una integración social fracasada, ni economía robusta con economías internas desnutridas. Es hora de superar la globalización de la indiferencia y construir la universalización de la solidaridad», concluyó.