Economía

Propuestas desde la economía social

Fuimos testigos de una brutal represión a los/as trabajadores/as de la empresa multinacional PepsiCo, que cesanteó a cientos de empleados/as, el 80% de ellas mujeres, en su mayoría sostén de hogar. Estos actos de violencia física, judicial y simbólica ejercida hacia la clase trabajadora se están tornando moneda corriente del gobierno actual. En este caso, se avanzó sobre la resistencia de cientos de personas que vienen desde hace meses defendiendo su fuente de trabajo ante maniobras poco claras de la empresa. En paralelo, las empresas recuperadas por sus trabajadores/as, continúan sufriendo vetos de las leyes de expropiación que garantizan la continuidad de las fábricas. Agregamos que el caso puntual de PepsiCo atraviesa un tema crucial sobre el cual debemos reflexionar dado que nos interpela como sociedad de consumo. En este caso estamos frente a una empresa de capitales extranjeros asociada al rubro alimentario, que tiene como eje central la acumulación de la ganancia y la concentración del mercado de alimentos. Cabe preguntarnos: ¿Qué consumimos? ¿Dónde? ¿Bajo qué condiciones de trabajo se producen esos alimentos? Las organizaciones de la economía social, que trabajan por una sociedad más justa, equitativa y solidaria, han alertado que estos actos son característicos de un sistema y modo de producción que cotidianamente expulsa trabajadores/as, genera pobreza, concentra riqueza y quita derechos conquistados por la clase trabajadora. En este sentido, promovemos la defensa del trabajo en condiciones dignas y llamamos a reflexionar y transformar nuestros hábitos de consumo hacia el sector de la economía social, fortaleciendo la integración entre consumidores y productores, y desarrollando cadenas de valor que generen fuentes de trabajo, riqueza social y bienes y servicios de calidad.