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Punto de inflexión

Luego de tres años de recesión se registra un repunte de la economía y el Gobierno da el visto bueno a la reapertura de paritarias ante la inflación acumulada.

Revisiones. Los nuevos acuerdos de gremios importantes, como camioneros, superaron el 40% de recomposición salarial anual. (Noticias Argentinas Baires)

E l país acumula tres años de recesión económica, que comenzó en los dos últimos del Gobierno macrista y que la pandemia profundizó. Sin embargo, el inicio de 2021 marca un punto de inflexión en esa tendencia descendente. Los datos de la producción industrial son muy auspiciosos no solo respecto al año pasado (lo cual es lógico por la baja base comparativa) sino también en relación con 2019. En el primer cuatrimestre, la actividad manufacturera creció 5,1% bianual, según el informe de Panorama Productivo elaborado por el Centro de Estudios para la Producción (CEP XXI) que depende del Ministerio de Desarrollo Productivo. Incluso, la recuperación industrial nacional fue mucho más profunda que en la mayoría de países de la región, ya que en Brasil ascendió 1,8%; en Chile, 1,4%; mientras que fue negativa en México, -2,4%. Si bien los datos de mayo aún no fueron publicados, el incremento del consumo de energía industrial (+ 4,7% que en idéntico mes del 2019) revelaría que la actividad no resultó muy afectada por las restricciones impuestas por la segunda ola de coronavirus. Con esas cifras en la mano, las autoridades económicas argentinas ya proyectan un crecimiento del PIB cercano al 7% anual.
Sin perjuicio de esto, el rebote económico deberá ser apuntalado por una mejora de los ingresos (salarios, jubilaciones). Sin embargo, ese componente esencial de la demanda agregada acumula un retroceso superior al 20% desde diciembre de 2015.
El economista Martín Kalos, en su artículo «Salarios versus inflación, round 2021», precisa que «septiembre de 2015 fue el último “pico” del salario en Argentina: desde entonces perdieron un 23,3 % del poder adquisitivo». Para luego agregar: «La mayor parte de la pérdida de capacidad de compra del salario se dio en 2018 (-6,3%) y 2019 (-9,5%), pero no se detuvo en 2020 (-3,6%)». Mientras que, en 2021, según los últimos datos publicados (enero-abril), el salario promedio de los trabajadores registrados creció un 2,4% en términos reales. Sin embargo, esta noticia se relativiza si incorporamos el componente estacional. Cabe aclarar que dicha mejora se concentra exclusivamente en el universo de trabajadores registrados (19,1%). Por el contrario, la caída es importante en los no registrados (11,4%) y es leve en el caso de los empleados estatales (16,2%), si tenemos en cuenta que la inflación del cuatrimestre llegó al 17,6%.

Por arriba
El Gobierno nacional fijó como meta que los salarios superen a la inflación por 3 o 4 puntos. La estrategia oficial es alentar una recuperación progresiva de los ingresos consistente con el reordenamiento macroeconómico. En ese sentido, las primeras negociaciones paritarias tomaron como marco de referencia la inflación proyectada por el Presupuesto 2021 (29% anual). Pero la inflación acumulada en los primeros cinco meses del año (21,5%) tornó ilusorio el cumplimiento de la meta presupuestaria. El dirigente sindical y diputado oficialista, Hugo Yasky, advirtió que «perdimos lo que ganamos en las paritarias con las remarcaciones de los precios. La inflación, las corridas y las devaluaciones, además de generarles ganancias logran lastimar el programa económico del Gobierno». El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), publicado por el Banco Central, revela que las consultoras pronostican una inflación del 48,3% anual. Por el contrario, los funcionarios del área económica proyectan una cifra más cercana al 40%. Lo cierto es que más allá de cuál sea el número final de inflación estará alejado de la previsión original presupuestaria.
Las últimas revisiones paritarias tomaron nota de este nuevo escenario. Ese fue el caso del acuerdo de Camioneros (45%), de encargados de edificios (44,8%) y de los bancarios (que del 29% original pasaron al 43%). A su vez, los cierres salariales en el ámbito del sector público (Anses, PAMI y trabajadores del Poder Legislativo) también superaron el 40%. Por otro lado, el ministro de Trabajo Claudio Moroni aseguró que se reabrirán «todas las paritarias que hagan falta» para que el salario le gane a la inflación. El Gobierno acordó con empresarios y sindicatos adelantar la revisión pautada para septiembre del Consejo del Salario Mínimo, con la idea de incrementar la suba pactada hace algunos meses atrás, de un 35%.
El Gobierno tiene en claro que la condición necesaria para fortalecer el crecimiento económico es revitalizar el consumo popular vía mejora del poder adquisitivo de los ingresos, tanto salarios como jubilaciones, pensiones y prestaciones sociales. En materia jubilatoria, la aplicación de la nueva fórmula de actualización determinó dos aumentos trimestrales de 8,07% y 12,12% respectivamente. De esa manera, el alza total acumulada para el período enero-junio 2021 fue del 21,2%, que estará por debajo de la inflación semestral que se estima cercana al 25%. Como consecuencia, el Gobierno proyecta el pago de un nuevo bono para jubilados y pensionados que cobren menos de 31.000 pesos, por un monto que oscilaría entre 6.500 y 8.000 pesos. Por su parte, el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, confirmó que se pagará un bono extraordinario de 6.000 pesos a los titulares del Potenciar Trabajo con el objetivo de «sostener sus ingresos e inyectar dinero que promueva el consumo a nivel local». Ese programa, vigente desde junio de 2020, es uno de los pilares del plan de contención social de los sectores vulnerables organizados bajo la órbita del ministerio a cargo de Arroyo y que contempla cerca de un millón de beneficiarios. El Potenciar Trabajo promueve, con mayor y menor suerte, el empleo en proyectos socio-productivos, socio-comunitarios y socio-laborales.


Diego Rubinzal