Economía | EMPRESARIADO MIPYME

Relevamiento vital

La Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme) presentó un informe que refleja la estructura del sector y sus perspectivas a mediano plazo.

Presencial. El 72,5% de los trabajadores ya regresó a las empresas, de acuerdo con la encuesta.

NA

La trayectoria sinuosa del proceso de recuperación que presenta la actividad económica en el país, luego de las denominadas dos pandemias (la gestión de Cambiemos y el COVID-19), se refleja de forma palmaria en el sector mipyme nacional que se mueve en un derrotero heterogéneo y gradual. Así lo pone en evidencia el relevamiento nacional llevado adelante por la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme) sobre la situación y perspectivas de las micro, pequeñas y medianas empresas, publicado a fines de 2021.
La información de la encuesta online –realizada durante la primera quincena de diciembre de 2021– proviene de un universo de 1.754 micro, pequeños y medianos empresarios y empresarias de los conglomerados más importantes del país, del cual el 44,6% desarrollan su actividad en el sector industrial (el más representativo de la muestra), el 32,1% en servicios, el 30% en comercio, un 10,4% en el rubro construcción y el 2,5% en actividades del agro. Los empresarios participantes son en su mayoría emprendedores, profesionales, mipymes y pymes (de 0 hasta 50 empleados); un menor porcentaje lo constituyen empresas de más de 100 empleados. El relevamiento muestra una fuerte composición de empresarios que tienen a su cargo hasta 10 empleados (40,7%). También resalta un importante componente mipyme con hasta 50 trabajadores (31,8%). «Estos valores ponen sobre la mesa la determinante composición del entramado de las micro, pequeñas y medianas empresas», señala el informe. «Prevalecen las empresas que han superado tanto la crisis de la pandemia como la crisis recesiva de 2018-2019, pero es importante el porcentaje de empresas que aún no registran una recuperación. No obstante, son buenas las expectativas para 2022», sostiene el relevamiento, y lo pone en porcentajes: 48,9% mejoró su producción, mientras que 40,7% se mantuvo igual. Solo cayó un 10,4% en la comparación entre el tercer trimestre 2021 y el cuarto. A su vez, el nivel de actividad respecto a 2019 marcó un claro crecimiento respecto de la etapa prepandémica, con valores cercanos al 60%. Pero si se le suma «el 22,9% que mantuvo sus niveles de actividad, totalizan un 80,4% que trabaja en valores iguales o mejores». En el mismo sentido se expresan los empresarios consultados respecto a las perspectivas de futuro: los niveles de actividad mejorarán (45,2%) o se mantendrán en el mediano plazo (43%). Mientras que solo un 11,8% avizoran peores niveles.

Crecimiento e inversión
Mientras que el crecimiento de la actividad pyme en general se verifica en el incremento del uso de la capacidad instalada respecto al tercer trimestre (43,1%), en términos de inversión, y en comparación con el mismo período, «las conclusiones son altamente positivas: creció un 4,8% la cantidad de empresarios que tiene decidido invertir en el mediano plazo, totalizando casi un 50% de los consultados (49,6% realizará inversiones, 28,2% no lo hará, y 22,1% no sabe aún)».
Si bien «existe un correlato entre el crecimiento de la actividad y el de las inversiones», señala el informe, «ha disminuido la contratación de nuevos empleados, lo cual indica que es fundamental apuntalar el apoyo a la generación de empleo registrado». Es así que las proyecciones de crecimiento del empleo en el sector no son alentadoras. «Solo 33,9% de los empresarios que participaron del relevamiento prevé incorporar personal. Este valor cae un 5,2% en comparación con el anterior trimestre. Mientras que el 39,3% no incorporará nuevo personal a la vez que el 26,8% no lo tiene decidido aún». Respecto a los programas estatales de asistencia al sector, un 96,4% de empresarios valora que el Estado los apoye. Sin embargo, solo poco más de la mitad (57,1%) de los consultados accedió a algunas de estas herramientas: el 31,3% accedió a financiamiento; el 20,8% obtuvo el Repro; el 15,3% beneficios impositivos y un 2,1% recibió apoyo para exportar. Mientras que un 42,9% no accedió a ningún programa. «El empresariado mipyme da gran importancia a los programas de apoyo por parte del Estado», sostiene el informe, sin embargo, «al contrastar esta afirmación con el porcentaje de empresas que logran acceder se observa que este apoyo –que existe y es valorado– no llega de manera significativa a todos los sectores».
A modo de conclusión, el informe de Apyme aboga por «profundizar la caracterización y segmentación del “sujeto pyme”» y estima «fundamental que las medidas de apoyo que demuestran efectividad se conviertan en una política de Estado sostenible. Como síntesis, puede decirse que es preciso ampliar y profundizar políticas existentes para apuntar a una recuperación homogénea, fortaleciendo la competitividad de las pymes, la generación de empleo de calidad, el consumo en el mercado interno y las políticas sectoriales, de modo de avanzar decididamente hacia la concreción de un modelo de desarrollo productivo con inclusión social».


Mirta Quiles