Economía | OPCIÓN PARA COMPLETAR APORTES

Una política necesaria

El Gobierno extendió por decreto la moratoria previsional, una medida que beneficia a más de 1,5 millones de personas en edad jubilatoria.

Empleadas de casas particulares. Solo el 0,10% de las registradas está en condiciones de jubilarse.

Foto: Shutterstock

Urgido por su vencimiento el 23 de julio, el Gobierno extendió a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia, la moratoria previsional, una medida que beneficia a más de 1,5 millones de personas en edad jubilatoria. La moratoria permite jubilarse a quienes no les fueron realizados los aportes correspondientes durante sus años de trabajo. En caso de no haberse prorrogado, 9 de cada 10 mujeres con posibilidad de jubilarse no podrían hacerlo. Así, la moratoria, vigente desde 2014, a través de esta extensión, estará vigente hasta que se apruebe un proyecto de ley que la reemplace. Ya tiene media sanción del Senado uno que contempla un plan de pago mensual equivalente al 29% de la remuneración mínima imponible, a ser descontado de manera directa del haber jubilatorio que se obtenga a través del programa. Esto es para el caso de las personas que estén en edad de jubilarse y no cuenten con 30 años de aportes. También plantea otra opción para aquellos que les falte aún para jubilarse y quieran ir cancelando con anticipación su deuda previsional. Se estima que en Diputados el proyecto será debatido tras el receso invernal.
«Según datos actuales, más de 1,5 millones de personas en edad jubilatoria no cuentan con los 30 años de aportes que exige la Ley. De ese número, 906.876 tiene aportes, pero no los suficientes, y 680.724 directamente no cuentan con aporte alguno», señala el informe «Ampliación de las moratorias previsionales. Una medida urgente, una política necesaria» del Centro de Economía Política Argentina (CEPA). Al tiempo que remarca las diferencias entre sectores, donde el ámbito privado, el público y los autónomos son los que cuentan con mayor cantidad de personas en condiciones de jubilarse (aportes de entre 25 y 27 años), pero solo alcanzan el 18%, 36% y 20% respectivamente. Se remarca además, la crítica situación para monotributistas, monotributistas sociales y trabajadoras/es de casas particulares, donde solo superan los 25 años de aportes 5,7%, 0,06% y 0,1% respectivamente.

Brecha de género
Y no por nada los medios hegemónicos señalaron a la medida como «la moratoria previsional para mujeres». Son las más afectadas históricamente por su recorrido laboral, con mayores índices de desocupación e informalidad. Solo 1 de cada 10 mujeres y 3 de cada 10 varones en edad jubilatoria están actualmente en condiciones de hacerlo, sostienen desde el CEPA. Y aclara: «Solo el 6,6% de las mujeres de entre 55 a 59 años tiene entre 25 a 27 años de aportes, mientras que el 46,1% no cuenta con ningún aporte al sistema jubilatorio. En el caso de los hombres de entre 60 a 64 años, solo 16% tiene entre 25 a 27 años de aportes, al tiempo que un 17,6%, no tiene ningún aporte». La brecha y la desigualdad de género se hace más evidente al analizar los casos de aquellas 680.000 personas que no tienen ningún aporte: 522.991 son mujeres, próximas a cumplir la edad jubilatoria. Y agrega: «Solo 1 de cada 10 mujeres y 3 de cada 10 varones en edad jubilatoria presentan más de 20 años de aportes y podrían estar eventualmente en condiciones de jubilarse. Dentro de este grupo, los que superan los 25 años de aportes (es decir, quienes podrían jubilarse ni bien cumplan la edad jubilatoria) se reduce a solo 7 mujeres de cada 100 y 16 hombres de cada 100». Cabe resaltar además, que en el sector de las empleadas de Casas Particulares, un universo mayoritariamente femenino (98%) y con altos índices de informalidad histórica, solo estarían en condiciones de jubilarse 103 personas, el 0,10% de las registradas, que son la minoría.
No caben dudas de que la informalidad laboral (36%), junto con el incremento de cuentapropistas, es uno de los principales problemas del sistema jubilatorio actual, pero no el único. El primer punto se explica con datos contundentes: en marzo de este año, de los 5,2 millones de jubilaciones y pensiones abonadas, solo 1,8 millones fueron a trabajadores con más de 30 años de aportes. Y si se analiza todo 2021, el 64,8% de quienes accedieron a una jubilación lo hicieron a partir de una moratoria previsional, señala el informe del CEPA.  El otro ítem a resaltar tiene como eje la inflación. Si se contempla que durante el Gobierno de Mauricio Macri, la jubilación mínima cayó casi un 20% (en relación con la inflación) y que entre diciembre de 2020 hasta febrero de 2022, ya estaba un 7% por debajo del Índice de Precios al Consumidor, en un contexto de inestabilidad económica como el actual, y con actualizaciones trimestrales, es de esperar que dicha brecha se profundice. 


Mirta Quiles