Política

Derrotas con impacto

Resultados inesperados, y otros menos sorprendentes, pusieron en jaque a mandatarios comunales y provinciales de distinta pertenencia política quienes, en caso de repetir números en octubre, tendrán que lidiar con legislaturas adversas.

Córdoba. Schiaretti reconoció la amplia victoria de Cambiemos en su distrito.

Las principales fuerzas políticas estructuraron sus campañas en el poder territorial de gobernadores e intendentes. En lo que hace a Buenos Aires, el principal distrito electoral del país, la candidata a senadora por Unidad Ciudadana, Cristina Fernández, ató su postulación al apoyo de los jefes comunales peronistas. Cambiemos hizo lo propio: les dio a los líderes municipales libertad en el armado de listas a cambio de que garanticen como piso de votos los que obtuvieron en octubre de 2015. Cada uno de los gobernadores replicó la estrategia en su respectiva provincia, pero no todos cumplieron con el desempeño esperado. Hubo más de un mandatario que no fue profeta en su tierra.  
En Buenos Aires quedó un tendal de heridos, intendentes que se acercaron al borde del abismo en sus distritos ya que en octubre se renueva la mitad de los concejos deliberantes, lo que podría cambiar las relaciones de poder locales. Entre ellos figura Gabriel Katopodis, quien apoyó a Florencio Randazzo y administra General San Martín. Katopodis vio cómo entre Cambiemos y Unidad Ciudadana se quedaron con 2 de cada 3 votos en su territorio y su candidato quedó cuarto. Las dos fuerzas que se impusieron van a tentar al jefe comunal para tejer un nuevo marco de alianzas.
Otro «randazzista» que pagó cara su decisión de respaldar al exministro fue el intendente de Hurlingham, Juan Zabaleta. El Frente Justicialista cosechó allí, según el escrutinio provisorio, el 5,9% de los votos, muy por detrás de Unidad Ciudadana (35,5%) y Cambiemos (33%). Todo indica que Juanchi cambiará de estrategia. Cambiemos también tuvo sus pasos en falso a pesar de la buena elección. En Quilmes, Esteban Bullrich no logró pisar firme a pesar de que el partido es gestionado por el intendente PRO, Martiniano Molina. La expresidenta se impuso allí por 37,3% a 32,6%. Algo similar ocurrió en Pilar, donde Unidad Ciudadana se consagró con el 37% de los votos; y en Lanús, el partido que gobierna el amigo del presidente, Néstor Grindetti.  Por su parte, el intendente de Ituzaingó, Alberto Descalzo –que jugó con Unidad Ciudadana–, presenció cómo su frente era derrotado por la alianza oficialista.
Uno de los grandes perdedores de las PASO fue Sergio Massa, candidato a senador por 1País, quien obtuvo el 15,5% de los votos en la provincia. El líder del Frente Renovador tuvo un flojo desempeño incluso en su territorio. Perdió en San Fernando. Y en Tigre –donde fue intendente– apenas pudo hacer un 0,34% de diferencia en la categoría senadores mientras que fue derrotado en diputados. Cambiemos ganó ambos municipios.

Gobernadores en problemas
Las derrotas de los mandatarios de Córdoba, La Pampa, San Luis y Santa Cruz evidenciaron la crisis que atraviesa el peronismo. En los cuatro se impuso Cambiemos y el resultado difícilmente sea revertido en octubre, por las amplias diferencias registradas. Juan Schiaretti (referente del PJ local) perdió en Córdoba, la segunda provincia más grande del país, por un holgado 44,5% a 28,6%. «El resultado evidenció un problema profundo de la dirigencia», indicó un histórico dirigente del PJ nacional. «Lo mismo sucede en La Pampa, donde el PJ no fue en un frente», agregó. Las primarias también pusieron en problemas a un histórico como Alberto Rodríguez Saá y a Alicia Kirchner. Ambos fueron derrotados con contundencia. La alianza de gobierno nacional también sorprendió en Neuquén, donde venció al histórico Movimiento Popular Neuquino, al que adscribe el gobernador Omar Gutiérrez.
El Frente para la Victoria, a su vez, tuvo sus recompensas. Compitiendo en un frente ganó en Chubut, gobernada por Mario Das Neves (del Frente Chubut para Todos). Pero el dato más alentador fue que triunfó en Santa Fe, administrada por el socialista Miguel Lifschitz. Agustín Rossi ganó la interna peronista, que obtuvo en total el 27,9% de los votos provinciales, 0,75% más que Cambiemos. El oficialismo local quedó lejos, con un 12%, y en una situación complicada de cara a octubre.