Política | LEY BASES Y PUNTOS DE PARTIDA PARA LA LIBERTAD

La esencia del modelo

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Alberto López Girondo

El controvertido megaproyecto, recortado para sumar los votos de la oposición «amigable», y la represión en la plaza del Congreso muestran la verdadera cara del Gobierno libertario.

Debate. Con fuertes polémicas por el irregular procedimiento del oficialismo, sesionó la Cámara de Diputados.

Foto: NA

Argentina sigue sumida en una tempestad desde el 10 de diciembre que por previsible no deja de asombrar. Lo que nadie avizora es hasta dónde las «fuerzas del cielo» podrán arrastrar a la población que padece ya los primeros efectos de medidas económicas que se parecen más a castigo por atrevimientos pasados que a un plan para mejorar la vida de los habitantes. O por lo menos, la vida de las grandes mayorías, porque los beneficiarios del «caputazo» y del programa libertario no solo están cosechando sus mieses, sino que además, desde todo el mundo, se acercan para ver en qué nuevo negocio se pueden meter ahora que pintan ofertas de temporada a nivel privatizaciones, concesiones graciosas o eliminación de «molestas reglamentaciones» sobre la actividad privada. Lo que va quedando claro para quienes creyeron que las advertencias eran parte de una campaña electoral es que este plan no cierra sin represión, y que la ministra de Seguridad no volvía a su cargo para sumar CV a su historial como funcionaria.

La avenida del centro
La aprobación en general con 144 votos favorables y 109 en contra se logró tras arduas negociaciones en las que el oficialismo dejó de lado más de la mitad del contenido original y llevó adelante un tratamiento inédito por las irregularidades cometidas desde que el proyecto se trató en las comisiones.
Así, con el respaldo de las bancadas del Pro, Innovación Federal, la mayoría de los integrantes de la UCR y Hacemos Coalición Federal, junto con el bloque Independencia, el oficialismo alcanzó la aprobación en general. Aliados para el ajuste y el avance de un modelo neoliberal a ultranza que ya se está aplicando sobre el pueblo argentino.
Javier Milei envió para su tratamiento en el Congreso de la Nación, en este nuevo intento refundacional de un gobierno recién asumido, una megaley que con el pomposo nombre de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos pretendía el aval para reformar mediante 664 artículos un centenar de leyes votadas a lo largo de la democracia argentina por representantes del pueblo en cada ocasión durante todos estos años. Para alcanzar el apoyo en general bajó una gran cantidad de artículos aunque queda por ver qué ocurrirá en el tratamiento punto por punto. Las dilaciones para avanzar hacen presumir que todavía no cerraron los acuerdos necesarios con las bancadas predispuestas a negociar.
Ciertamente, al candidato de La Libertad Avanza lo votó el 56% de los argentinos en balotaje, pero su dotación de legisladores no le garantiza el respaldo del Congreso a menos que acuerde con aliados y amigos. Algo que, con la ayuda del PRO, del bloque Hacemos Coalición Federal, sectores importantes del radicalismo y desprendimientos de Unión por la Patria, como los tres diputados tucumanos que responden al gobernador Osvaldo Jaldo, fue sumando trabajosamente. Por ahora. Porque si bien en esa avenida del medio o «Centrão», como se lo bautizó en Brasil a ese gran centro político acuerdista con el gobierno de Jair Bolsonaro, siempre hay lugar para uno más, no es menos cierto que los apoyos están prendidos con alfileres.
Los «centrones» son dirigentes a los que irónicamente se conoce como «dadores de gobernabilidad» y que, a pesar de haber soportado y seguir soportando todo tipo de denuestos y acusaciones del propio presidente, insisten en «darle las herramientas que necesita para sacar al país del abismo», como suelen repetir. Cómo será que el diputado por el PRO, Nicolás Massot, protestó por el bulling oficial que sufren quienes necesita el Gobierno para aprobar la ley y habló de «carpetazos y campañas de desprestigio». Si eso hacen con los amigos…
Quizás por eso cada línea del proyecto conllevó ásperos cabildeos en el mayor de los secretos. Fue todo tan desprolijo que en las primeras sesiones hubo denuncias de que el despacho en comisión que había logrado el oficialismo había sido cambiado entre gallos y medianoche y no era el que se llevó al plenario inaugural.

Hotel infinito
El matemático alemán David Hilbert inventó una figura para explicar el concepto de infinito. Habla de dos empresarios turísticos que se fijan el objetivo de construir el hotel más grande del mundo. Como siempre podía ser que un competidor hiciera uno más grande, se decidieron por uno infinito. Cuando ingresara un nuevo pasajero, simplemente se le daba la primera habitación y el resto de los alojados debían pasar de la que ocupaban a la siguiente. Siempre había lugar para uno más. Para eso era infinito.
Algo así pensó el hasta ahora embajador argentino en Brasil, Daniel Scioli, anunciado como nuevo secretario de Turismo, Ambiente y Deportes. Se suma a las huestes de LLA con otros que quedaron de la gestión anterior, como la secretaria de Minería, Flavia Royon, y el titular del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), Marco Lavagna. La explicación del exmotonauta fue que conoce a Milei desde hace años y que tiene una profunda amistad con su ministro del Interior, Guillermo Francos, a la sazón, representante argentino ante el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) con Alberto Fernández hasta hace nada.

Violencia institucional. El accionar de las fuerzas de seguridad en la Plaza del Congreso dejó como saldo decenas de heridos.

Foto: Télam


Los diputados tucumanos Agustín Fernández, Gladys del Valle Medina y Elia Fernández de Mansilla, tres de los cinco de la provincia por UxP, ya habían anunciado su voto favorable a la Megaley, despertando la furia de sus pares en el Congreso. Se dijo entonces que lo habían hecho luego de conseguir que el Gobierno nacional sacara del proyecto la parte que afectaba a la industria azucarera. Las provincias en manos de mandatarios del PRO o de la UCR, por su parte, también pulsearon para sacar del plan original lo que pudiera dañar sus arcas o a producciones locales, como era el caso de las retenciones. Así consiguieron que el ministro de Economía, Luis Caputo, bajara el paquete fiscal completo de la iniciativa primigenia. Punto para la Liga de gobernadores opoficialistas.

Palos y negocios
Si las primeras marchas en contra del paquetazo económico del gobierno libertario parecían haberse encaminado en un tira y afloje dentro de todo civilizado, entre el modelo antipiquete de Patricia Bullrich y el derecho a la protesta, las fuerzas de seguridad federales se despacharon con una ordalía de gases, balas de goma y palos contra los manifestantes que cuando comenzaba a sesionar el Congreso se dieron cita frente al histórico edificio porteño. La represión fue desembozada, indiscriminada y, sobre todo, injustificada. Fue un intento de demostrar fortaleza de una ministra que hace del marketing su razón de ser. Ese raid de gendarmes, policías federales y efectivos de Prefectura Naval dejó un saldo de decenas de heridos, entre ellos, 25 trabajadores de prensa lesionados con balas de goma. La casta, para el gobierno de Milei, no solo son los jubilados, ciudadanos de a pie o militantes que estaban en las cercanías, también los fotoperiodistas y camarógrafos de todos los medios, incluso de alguno que apoya la gestión de Milei.
A todo esto, el presidente había pasado el día posteando en la red X mensajes violentos y hasta amenazantes. Lo mismo hizo en su cuenta personal el titular de Economía y la canciller Diana Mondino. No se recuerda en la historia democrática argentina un jefe de Estado o encumbrados miembros de un Gabinete con ese nivel de agresividad. Esa es la esencia del modelo libertario que quieren imponer a los argentinos.
Esos ejemplos derraman hacia abajo: un gendarme lució en su chaleco antibalas el emblema de Gadsden, una bandera que viene de la historia estadounidense, al punto que algunos la atribuyen a Benjamin Franklin. Representa las ideas libertarias, fue retomada por grupos antiestatales de EE.UU. en las últimas décadas y creció con el grupo Tea Party, y militantes de Trump que tomaron el Capitolio la lucían como estandarte. Milei retuiteó un post en X de alguien que resaltó ese hecho, mientras que Bullrich se comprometió tibiamente a sancionar al agente. Está obligada a hacerlo porque las reglamentaciones de los agentes de seguridad les impiden tener consignas partidarias en sus uniformes. Habrá que ver qué hace.
La otra actividad de Milei tuvo que ver con el mundo financiero. Por un lado, la directora ejecutiva del FMI dijo, mientras el Congreso era un hervidero, adentro y afuera, que no se estaba negociando un nuevo acuerdo por la deuda que el gobierno de Mauricio Macri –con Caputo como protagonista– contrajo en 2018. Un día antes, el directorio había aprobado un desembolso de US$4.700 millones y había festejado las «políticas ambiciosas» de esta administración, aunque alertó por una recesión del 2,8% para este año.
Ese mismo día se anunció que el primer mandatario había tenido una reunión virtual con el mandamás del fondo de inversiones BlackRock, Larry Fink, y que el hombre más poderoso del sistema financiero occidental vendría en mayo para analizar inversiones en el país. En los mentideros políticos se dijo, con cierta dosis de verosimilitud, que espera meter baza en privatizaciones a precio de ganga. Junto con el dueño de X y Tesla, Elon Musk, tiene intereses en el litio. Otro con el que habló fue el fundador de Tinder, Sean Rad. Se informó que planean una reunión de emprendedores del mundo tecnológico en Buenos Aires. La plataforma que creó Rad es útil para encontrar pareja. En estos algoritmos navega el país del tórrido verano.

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