Política

La hora de la equidad

Las próximas elecciones bonaerenses deberán incluir un 50% de mujeres en las boletas de candidatos a diputados, senadores, concejales y consejeros escolares. El desafío de la paridad en un territorio dominado históricamente por varones.

Asamblea Legislativa. La actual representación femenina es del 26% de las bancas bonaerenses. (DYN)

Un gran desafío surca transversalmente a todos los partidos políticos que se presenten en las próximas elecciones legislativas en territorio bonaerense: deberán tener en sus boletas un 50% de representación femenina. Esto implica que, en total, entre 1.350 y 1.400 mujeres serán candidatas. Toda una novedad para una provincia dominada por los «barones» del Conurbano.
Un simple pantallazo sobre el nivel de representación femenina en Buenos Aires basta para tomar dimensión del desafío que se abrirá en los próximos comicios.
Solo 4 de las 135 intendencias son conducidas por una dama. A María Eugenia Vidal –primera mujer en alcanzar la gobernación bonaerense– la acompañan en cargos ejecutivos municipales Verónica Magario en La Matanza, Fernanda Antonijevic en Baradero, Erica Revilla en General Arenales y Sandra Mayol en Monte.
El Parlamento provincial arroja un escenario similar. Sus dos cámaras poseen el mismo porcentaje de representación femenina: un escaso 26%. Es decir, el 74% de las bancas son ocupadas por varones.
«Las estadísticas muestran que las mujeres ocupan un porcentaje muy alto en la militancia de base», indica la politóloga María Inés Tula, profesora de la UBA e investigadora del Conicet. ¿Qué sucede que no ocupan cargos en las estructuras partidarias? «Hay una cultura patriarcalista dominante», explicó la especialista. Modificarlas, «llevará su tiempo, obviamente. Se trata de un cambio cultural», sentenció.
En pos de impulsar ese cambio, Buenos Aires sancionó el año pasado la Ley de Paridad de Género que modificará la morfología del Parlamento provincial y de los concejos deliberantes. Será la cuarta provincia en aplicar la novedosa normativa. En el ámbito legislativo, la antecedieron Santiago del Estero, Córdoba y Río Negro.

Mitad y mitad
La ley provincial 14.848, que tuvo entre sus principales promotores al senador bonaerense Sebastián Galmarini, establece que «toda lista de candidatos a cargos electivos para cuerpos colegiados provinciales y municipales deberá contener porcentajes iguales y equivalentes de candidatos del género masculino y candidatas del género femenino a los cargos a elegir, en todas las categorías».
Los números, una vez más, reflejan el nivel del cambio. La legislatura bonaerense renovará 69 bancas: 46 diputados (sobre 92 totales) y 23 senadores (sobre 46). A eso se suman 43 suplentes. Con ese marco, las mujeres que ingresarán al Parlamento serán entre 54 y 58.  
Además de la Legislatura, la ley de Paridad de Género rige para las listas de concejales y consejeros escolares, con lo cual también tendrá impacto en la composición de los Concejos Deliberantes, que renuevan a la mitad de sus miembros. En total, se pondrán en juego 1.803 bancas municipales.
Ante este escenario, los partidos se preparan para encarar el armado de listas. El PRO, por ejemplo, constituyó mesas de mujeres en toda la provincia para formar dirigentes. Tras un proceso de selección –y de negociación con los aliados–, definirá a las que integrarán las boletas.  
Distinta es la situación en el PJ, donde aún no hay un armado específico, ya que no está claro si el peronismo se presentará unido o fragmentado. En ese amplio espacio todos coinciden en afirmar que no se podrá avanzar en candidaturas hasta que no estén cerradas las alianzas.
Sea como fuere, la aplicación de la nueva ley implicará un fuerte impacto para el sistema político bonaerense. Al fin y al cabo, se trata de una disputa de poder y muchos hombres deberán ceder sus candidaturas para ser reemplazados por mujeres.