Política

Nunca nos arrodillamos

El modelo económico y cultural neoliberal se vincula íntimamente con el programa aplicado por la dictadura cívico-militar. Acciones de resistencia, continuidad en la búsqueda y la lucha por la memoria, la verdad y la justicia hoy, ejes de la charla en el CCC.


Sala solidaridad. Junio, de Carlotto, Heller, Montenegro y Battistiol integraron el panel. (Horacio Paone)

Nosotras, las Abuelas vamos a seguir trabajando, día a día con más fuerza. Pero felizmente tenemos ya el relevo, son los nietos, que están con nosotros y traen ideas nuevas. Pero vamos a seguir, seguramente con bastón. ¿Saben por qué? Porque nunca nos arrodillamos». Así cerró su intervención la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto en la charla La lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia hoy: la resistencia al modelo cultural y económico del neoliberalismo en Argentina, que se llevó a cabo en el Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini (CCC), organizada por la filial Abasto de Credicoop. Acompañada por los diputados nacionales Carlos Heller y Victoria Montenegro, el director del CCC, Juan Carlos Junio y Lorena Battistiol (integrante de Abuelas), Carlotto relató su historia de vida. «Me crié en un ambiente social muy burgués, por lo tanto era “anti”. Por eso yo entiendo y promuevo la charla permanente de unos con otros. Porque si yo, que era una “anti” pude convertirme en una mujer de lucha, pienso que esta gente que fue a la marcha el 1 de abril también es pasible de razonar, de que algo le haga clic en la vida. Que le caiga una ficha para pensar en qué país quiere vivir».
Montenegro y Battistiol, las dos hijas de desaparecidos, resaltaron el trabajo llevado adelante por las Abuelas y Madres desde hace 40 años. «Entre los secuestros, los tormentos, la desaparición y los robos de bebés, los militares dejaron un “cabo suelto”, unas mujeres a las que llamaban “Las locas”. Madres y abuelas, amas de casa, maestras, de diferentes orígenes y religión que se transformaron en el mayor pilar por la defensa de los derechos humanos hasta el día de hoy» señaló Montenegro. Y añadió: «Hoy se les quiere poner el mote de “chorras”, porque las políticas del poder son las mismas de ese entonces, por lo que tenemos la responsabilidad de volver a poner en valor la lucha de los 30.000. Construir un país donde las generaciones que vienen sean mejores que nosotros. Eso solo es posible con la memoria, con la verdad y con la justicia». A su vez, Battistiol sostuvo: «Se trabajó mucho durante estos años para que los nietos sepan la verdad, no los van a poder engañar como quiere hacer el gobierno actual. Y a nosotros nos llena de felicidad, de fuerza y esperanzas saber que esto no se va a terminar y va a quedar para siempre».

Nuevo tiempo
A su turno, Junio se refirió a las masivas protestas sociales recientes y, en particular, a la Marcha por la Memoria, Verdad y Justicia del 24 de marzo, en el marco de las expresiones negacionistas por parte de funcionarios del gobierno. «Creo que las calles de marzo marcan un nuevo tiempo político, porque la política, en nuestro enfoque, está dada por la lucha, por las conductas de las grandes mayorías nacionales de las masas del pueblo», recalcó.
Heller, por su parte, analizó las similitudes entre el plan económico presentado en abril de 1976 y el que está llevando a cabo el actual gobierno: «Es una hipocresía por parte del gobierno decir que la marcha del 24 de marzo se politizó. No se politizó, la marcha vinculó lo profundo de la dictadura cívico-militar: el programa económico de 1976 y el programa económico que hoy se pretende imponer. Entonces, en el repudio al genocidio está también el repudio a la política económica de aquellos y de estos». Sobre Carlotto, Heller señaló: «Estela es verdaderamente un símbolo de todas esas luchas, de esa maravillosa firmeza con su tono suave. Y con ese mismo tono ella nos va a seguir orientando y llenándonos de orgullo porque ella es de los nuestros».