Sociedad

Contra el acoso callejero

La violencia en los espacios públicos es una experiencia cotidiana para mujeres de todas las edades. Una nueva aplicación para celulares permite denunciar estas situaciones, visibilizar la problemática y crear un mapa nacional de agresiones sexuales.


 

No hay dudas de que el movimiento Ni Una Menos significó una bisagra en la historia del reclamo femenino en contra de la violencia machista y su cara más tremenda, que son los femicidios. No obstante, el acoso y la violencia en los espacios públicos es una cuestión cotidiana y hasta naturalizada con la cual las mujeres conviven día a día frente a la inopia de los Estados, que nada hacen por detenerla.
Atentas a esto, desde el movimiento de mujeres MuMaLá (Mujeres de la Matria Latinoamericana) lanzaron Mumalapp, la primera aplicación para celulares a través de la cual se pueden denunciar situaciones de acoso callejero. «La violencia en el espacio público es una de las caras de la violencia machista. El femicidio es la cara más extrema: de acuerdo a los datos del Observatorio Ni Una Menos, tenemos un femicidio cada 29 horas, y el lugar más inseguro sigue siendo el hogar, las mujeres mueren a manos de hombres en el círculo íntimo, parejas, exparejas, novios. Pero cuando salimos al espacio público también hay violencia, el acoso callejero es una de las formas de violencia más extendida y naturalizada, y esto hay que visibilizarlo», subraya Raquel Vivanco, coordinadora de MuMaLá.

Peor de noche
La aplicación es en principio para celulares con sistema operativo Android y puede instalarse desde Playstore. Al iniciarla, la usuaria cuenta con un botón para ingresar una nueva denuncia detallando los datos de ubicación, su edad, la hora y una breve descripción de lo que ocurrió.
Este desarrollo se inspiró en la magnitud que fue adquiriendo el problema del acoso en la vía pública. De acuerdo con una encuesta reciente realizada por MuMaLá entre 1.300 mujeres de 11 provincias, el 80% de ellas se sienten inseguras al transitar en el espacio público, y la noche es el momento donde menos seguras se sienten (84%). A su vez, el relevamiento mostró que el 77% de las mujeres prefieren ir acompañadas a las paradas de colectivo o ser esperadas allí al bajar, que el 75% dicen haber sufrido algún tipo de violencia esperando en las paradas y que si bien el 92% dicen elegirlo como medio de transporte cotidiano por comodidad, 2 de cada 10 dijeron haber sufrido algún tipo de abuso (rozamiento o manoseo) arriba del colectivo.
Además, de acuerdo con el trabajo, el 93% de las mujeres manifestó haber sufrido algún tipo de acoso callejero: bocinazos, silbidos, gestos vulgares, comentarios sexistas, seguimiento, insultos. Peor aún, del total de las mujeres encuestadas, al 45% algún varón la siguió por la calle sin su consentimiento, al 36% algún varón la tocó o le mostró sus genitales sin su consentimiento en la calle y en el 17% de los casos algún varón se masturbó frente a ellas en el espacio público.
«Esta aplicación es una herramienta que permite mostrar y denunciar el acoso callejero hasta que tengamos la ley. La intención es que las mujeres podamos decir qué es lo que nos está pasando, desde MuMaLá vamos a elaborar datos a partir de estas denuncias», señaló Vivanco.
Si bien el acoso callejero en la Ciudad de Buenos Aires hoy es considerado una contravención, con lo cual las mujeres pueden denunciarlo en una comisaría o en una fiscalía, a nivel nacional no existe ninguna norma al respecto. La ley a la que se refiere Vivanco es un proyecto impulsado por la diputada nacional Victoria Donda y que prevé multas que van de los 100 a los 7.000 pesos para quien ejerciere el acoso sexual callejero.
«El proyecto entró al recinto de Diputados a fines de marzo y volvió a tratarse en Comisión porque hubo algunos varones que dijeron: “Ahora no vamos a poder decir ni piropos”, y sí, la idea es que no digan más los mal llamados piropos, porque salimos a la calle y no podemos caminar», concluyó Vivanco.