Voces | CAMBIOS CULTURALES

El aporte LGBT

A la pregunta «¿qué aportes hace el movimiento LGBT a la sociedad?», Alba Rueda responde sin dudar: «El movimiento LGBT aporta emancipación y liberación en torno a parámetros culturales muy rígidos y tan presentes en nuestras culturas. Hoy no somos lo mismo que hace 20 años, pero continúan muchos estereotipos, hay representaciones masculinas, femeninas, mucho disciplinamiento, hay castigo para quienes no representan estas imágenes que la sociedad espera en términos sociales y eso se traduce cotidianamente. Parece abstracto, pero para nosotras es realmente el tema de… “portate bien, sé un varón, sé una nena”. Así como el racismo o el clasismo, también el sexismo está presente, por eso creo que el desafío es muy grande y no se agota tampoco en el rol del ministerio, estoy hablando de cuestiones que nos atraviesan social y culturalmente. Sin duda, para nosotras esos cambios culturales arrancan con agendas políticas, pero la profundidad de la situación es amplia».
Si de inclusión y diversidad se trata, inevitablemente hay que hablar de la ESI (Educación Sexual Integral).
–La ESI, que ya cumplió sus 15 años, es una enorme herramienta que sirve y sirvió. Quiero situar dos de los hitos que para mí son significativos en torno a cómo la ESI nos interpela socialmente. Uno fue la campaña del 2018 por la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE); tantas jóvenas ocupando las calles, en las escuelas, la movilización de los Centros de Estudiantes, todes con el pañuelo verde, fueron ellas el sujeto político de esa enorme visibilidad. Entonces, me parece que hay mucho para reconocerle a esa construcción colectiva. En términos normativos, al momento de su sanción (año 2006), resultó ser una ley de vanguardia, pero, pensando en todo lo que falta en términos de diversidad, me gustaría una normativa mucho más vigorosa. El impacto que tuvo social y colectivamente, en docentes, en docentes del LGBT, en personas comprometidas en la comunidad educativa, me parece que superó las limitaciones normativas y lo hizo en ejercicio comunitario y social. Muchas de las agendas no binarias, el uso del lenguaje inclusivo que era el otro eje que quería señalar tienen el protagonismo con les jóvenes dentro de las escuelas, en ese ejercicio de apropiación y actualización de esa norma. Del mismo modo pasa con Ley Micaela, que es una ley que trasvasa la normativa de capacitación en perspectiva de género dentro del Estado, hoy hay un ejercicio de dicha ley en el ámbito sindical o de otras instituciones que se apropian de ese concepto de ese marco normativo y eso lo quiero destacar porque me parece que allí también reside la posibilidad de actualización.