País | Voces | Una mirada optimista

Jóvenes y pospandemia

Cimadamore piensa en una sociedad pospandémica en forma positiva. Y llama la atención. «Soy optimista», aclara, y explica por qué: «Los que tienen instintos suicidas son una minoría, porque está en nuestra cultura sobrevivir y sobrevivir de la mejor manera posible. No creo que sea un giro copernicano, va a ser un proceso de aprendizaje. Estos grandes eventos pandémicos o de salud nos hacen cambiar actitudes. Por ejemplo, el sida en los años 80 produjo un cambio en las conductas sexuales de gran parte del mundo, y si esto se modificó, creo que hay otras cosas que van a lograr cambiarse. Mi gran apuesta son los jóvenes, que tienen otra percepción de la amenaza, que tienen la vida por delante, que tienen una mayor permeabilidad y una mayor rebeldía, y que tienen una bronca que va a incrementarse, en la medida en que se den cuenta de que las generaciones anteriores tuvimos posibilidades de hacer cambios y no los hicimos. Más aún en un país como el nuestro, donde existe una conciencia social y de movilización que es propia de un país que conoció cosas mejores, en desigualdad, en pobreza. Lo que hay que mostrarles a los jóvenes es que hay una salida, que es el desarrollo sostenible, y la palabra clave es sostenible, no desarrollo. La sostenibilidad en todos los aspectos. Es muy complicado –concluye–, pero tenemos la obligación de plantear este tema. La sostenibilidad y el desarrollo sostenible son la salida y deben formar parte de los consensos básicos de la sociedad».