Voces | REDES SOCIALES Y DISCURSOs DE ODIO

Violencia preocupante

–¿El periodismo debe temerles a las redes sociales?
–No, al contrario. Creo que las redes sociales utilizadas como caja de resonancia funcionan muchas veces en contrasentido. Hablábamos de la investigación de aportantes truchos y para mí fue fundamental. Llegué hasta cuatro millones de impresiones, es decir, cuatro millones de personas que habían visto esa noticia en Twitter. También en las redes sociales, sí, vemos muchas veces fake news y un nivel de violencia que yo pocas veces vi en estos años. Hay una propagación de discursos de odio y un nivel de violencia que a mí me preocupa. Pero comunicacionalmente resulta muy atractivo. Trabajo en una radio que es 100% digital y si uno ve los números de audiencia no tienen nada que envidiarle a ninguna FM tradicional con antena que se sintoniza en cualquier aparato, en cualquier dispositivo o en cualquier auto. Creo que bien utilizado, es un arma muy poderosa, no hay que tenerle miedo, hay que animarse en tal caso e intentar crear algo colectivo desde allá.
–¿Cómo frenar los mensajes de odio?
–Muchas veces se naturaliza el discurso de odio, se lo legitima en los medios de comunicación y eso es algo que debería llamarnos la atención y donde no debería haber grieta. Hay gente que utiliza la máscara de periodista para montar operaciones, para fomentar discursos de odio, para hacer una suerte de pasamanos y legitimar lo que muchas veces los servicios de inteligencia y la política no pueden legitimar. Creo que hay ahí una connivencia y hay que hacer lo posible por solucionarla. ¿Cómo? Yo no creo que se solucione con sanciones, con punitivismo, creo que se soluciona abriendo puertas, luchando porque cada vez seamos más los pibes y pibas que vayamos llegando a los espacios y que cada vez sean menos los que hacen todo esto. Van a ir quedando más en evidencia en tanto nosotros logremos esto. Nadie puede hacerse el desentendido respecto a cómo vamos corriendo cada vez más el límite, y cómo a veces por un punto de rating le damos lugar a personajes que no ayudan en nada, absolutamente en nada, y después, cuando pasa algo grave, nos sorprendemos y miramos horrorizados. Ahí hay algo para reflexionar.