219 empleados de Fanazul a la calle

El interventor de la Dirección General de Fabricaciones Militares (DGFM), Luis Riva, admitió este miércoles que la fábrica de explosivo Fanazul cerró sus puertas y, por lo tanto, dejó en la calle 219 empleados que estaban contratados. El funcionario alegó razones de mercado para justificar la decisión y se desentendió de la situación de los despedidos al sostener que «eso le corresponde a la sociedad azuleña». De todas formas, aseguró que los 25 trabajadores que permanecerán en la planta garantizan la seguridad del polvorín que allí existe. Por su parte, uno de los delegados de ATE y ahora desempleado, Omar Menchaca, aseguró que el cierre de la planta «representa un desastre para la economía local porque el gobierno aplica las mismas políticas de los años noventa». A pesar del anuncio los trabajadores mantendrán la protesta que incluirá un apagón en la ciudad que acordaron con organizaciones sociales locales.