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Actividades en riesgo

Las pymes del Interior del país encendieron sus luces de alerta ante el deterioro de la producción. Los empresarios reclaman mayores controles al ingreso de importaciones en determinados rubros y más crédito a la inversión productiva.

Calzado. Uno de los sectores con mayor retroceso durante el primer semestre de 2016. (Horacio Paone)

 

Una de las promesas más claras que esbozó el presidente Mauricio Macri durante la campaña electoral fue la de proteger a la micro, pequeña y mediana industria, y particularmente a las economías regionales. Sin embargo, las pymes de los principales polos productivos del país son, junto con la clase trabajadora, las más perjudicadas por las políticas implementadas en el primer semestre del año. De acuerdo con un relevamiento de la Confederación General Económica de la Argentina (CGERA), la actividad de las pymes se retrajo un 24% en el primer cuatrimestre de 2016. Los mayores retrocesos en la actividad se concentran en los rubros automotor, siderúrgico y metalmecánico, textil, calzado y marroquinero y electrónica.  
Para denunciar la situación en los principales polos productivos, el ministro de la Producción santafesino, Luis Contigiani, envió una carta al secretario de Industria, Martín Etchegoyen, en la que propone una lista de iniciativas para corregir la administración del comercio exterior en favor de la industria nacional. El funcionario provincial solicita que se monitoreen los flujos de importaciones para que no se desvíen de China a otros países asiáticos, eludiendo así las medidas antidumping vigentes. También se pide que se incluya a más sectores en el régimen de Licencias No Automáticas (LNA), mecanismo utilizado por el gobierno anterior que logró protegerlos.

 

Saldos negativos
Según el informe de la Cgera, el sector de tintas gráficas fue uno de los más perjudicados, con una caída de 30% en el primer cuatrimestre y que está utilizando el 50% de su capacidad instalada. Como en la mayoría de los rubros, la caída de la actividad fue acompañada por un aumento de las importaciones, en este caso de un 12%. En calzado la baja de la producción fue de 21% vinculada con la caída del consumo interno, mientras que la producción de insumos para la industria del calzado y marroquinería bajó un 20%, según la consultora IES. Las importaciones crecieron también 12%. En el rubro electrónico, la caída fue de 35%, según la encuesta organizada por la Cámara Argentina de Industrias Electrónicas, Electromecánicas y Luminotécnicas. En este rubro las compras al exterior aumentaron 20%. En metalurgia la merma llegó al 30%, afectada por el desplome de la inversión de las empresas a nivel local, ante las malas perspectivas económicas, y por el congelamiento de la actividad en Brasil, principal socio comercial. Por último, el sector de herrajes mostró una caída del 17% en cuatro meses.
En la región Cuyo, uno de los principales polos productivos del país, se evidencian los signos de una inversión que no aparece. En la región que comprende a las provincias de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, la industria automotriz finalizó el trimestre con ventas por 33.481 unidades nacionales e importadas, lo que implicó una caída interanual de 1,4%. Enero fue particularmente adverso para las ventas: casi 12.000 unidades, que marcó el registro más bajo desde enero de 2004 (9.251), según un informe de la Universidad Austral.
Junto con la mayor importación, la falta de créditos productivos es una limitante al crecimiento. En este caso, las altas tasas de interés que impulsa el Banco Central estimulan la colocación a plazo fijo pero erosionan las posibilidades de obtener crédito accesible.