Alemania ajusta la cuarentena ante los contagios de COVID-19

El Gobierno alemán aplicará estrictas regulaciones a partir de este lunes y, en principio, hasta fines de noviembre para frenar el fuerte aumento de nuevas infecciones de coronavirus que se registra en todo el país desde las últimas semanas y en busca de disminuir la amenaza de un colapso del sistema de salud. A las medidas de distancia física preventiva y el uso del tapabocas se les sumarán fuertes restricciones en sitios donde se produzcan brotes de coronavirus. No obstante, en esta ocasión, las reglas de confinamiento parcial no incluirán el cierre de guarderías y escuelas como en marzo, y los comercios y peluquerías también permanecerán abiertos. En tanto, los restaurantes y bares, museos, cines, teatros y óperas, piletas y gimnasios deberán cerrar sus puertas. En dos semanas, el Gobierno federal y los de los estados alemanes se volverán a reunir para hacer los «ajustes necesarios», pero algunos políticos ya admiten que no hay garantía de que las restricciones se limiten solamente a noviembre. Desde el inicio de la pandemia, Alemania cuenta con 539.530 casos confirmados y 10.507 muertos a causa de la COVID-19.