Ángela Merkel restringe la circulación por la epidemia 

El Gobierno alemán y los estados federados acordaron este domingo decretar un «confinamiento duro» a partir de este miércoles para tratar de frenar la propagación de la pandemia del coronavirus. La canciller Ángela Merkel constató los «muy numerosos fallecimientos» debidos a la epidemia de la COVID-19, y el «crecimiento exponencial» de las infecciones. «Hay una necesidad urgente de actuar», declaró Merkel tras reunirse vía remota con los jefes de los 16 gobiernos regionales (Länder), un encuentro en el que se ha acordado endurecer las medidas que estaban en vigor desde noviembre. Solo los comercios esenciales como supermercados, farmacias y sucursales bancarias permanecerán abiertas a partir del 16 de diciembre y las empresas deberán promover el teletrabajo entre sus empleados. Los colegios y las guarderías cerrarán sus puertas ese día y prolongarán sus vacaciones navideñas tres semanas y media, hasta el 10 de enero, frente al 4 de enero inicialmente previsto. Se deberán limitar los contactos sociales a un máximo de cinco adultos de dos hogares distintos y tendrán que ser muy restringidos del 24 al 26 de diciembre, cuando los ciudadanos solo se podrán reunir con sus familiares más cercanos.