Ballestero renunció a la Cámara y el Ejecutivo celebra

El camarista Jorge Ballestero, integrante de la Sala I de la Cámara Federal, renunció a su cargo como final de las presiones que recibió desde el oficialismo y sus medios afines, que tuvo su máxima expresión después de que firmara una sentencia para libertar a Cristóbal López y cambiar la carátula de la causa de defraudación por retención indebida de tributos. Con su salida, que deberá ser aceptada formalmente por el presidente Mauricio Macri –en rigor, la estaba esperando– y la inminente mudanza a otro tribunal de su colega Eduardo Farah, denunciado junto con él, la Cámara Federal queda prácticamente vacía, con cuatro lugares vacantes, uno de los cuales se está por cubrir y otros tres que quedan bajo un signo de interrogación. Si se cubren las vacantes con la nueva ley de subrogancias se designarían por sorteo camaristas del fuero penal económico; aunque el gobierno tampoco descarta volver a utilizar el mecanismo de los «traslados» para nombrar a alguno de los jueces sin llamar a concurso.