Bien conectados

Con una larga historia de trabajo, la cooperativa santafesina apuesta a ampliar sus servicios y fomentar los vínculos con la comunidad. Sinergia con la filial Litoral del IMFC.

 

Orgullo local. Rovere y Pipero en la moderna sede de una entidad que fue clave para la llegada de la telefonía en 1962. (Julieta Pisano)

La cooperativa de telecomunicaciones, vivienda y consumo Funescoop es dueña de una rica historia. Hoy es una importante empresa que brinda, entre otros servicios, telefonía,  Internet y seguridad domiciliaria. También presta, junto con otras ocho cooperativas del país, un innovador sistema de televisión por cable que permite que los habitantes de la localidad de Funes, ubicada en las cercanías de Rosario, puedan combinar los contenidos televisivos con la interactividad y funcionalidades que ofrece Internet. Sin embargo, hubo que recorrer un largo camino hasta llegar a este presente. «La provisión del servicio telefónico fue una demanda constante de los funenses, aunque recién en 1962, gracias al trabajo de un grupo de vecinos y el apoyo comunal y de la vieja caja de crédito, se pudo conformar la cooperativa y avanzar en la prestación del servicio. Hasta ese momento había un solo teléfono que funcionaba hasta las 16 horas en la comuna y después pasaba a la comisaría. Nada más. Luego, a partir de diferentes mejoras tecnológicas y las paulatinas transformaciones urbanas, se pudo ampliar la oferta y atender las nuevas demandas en materia de telecomunicaciones», subraya Fermín Rovere, presidente de Funescoop.
A mediados del siglo XX, Funes contaba con algunos cientos de habitantes dispersos, pero el crecimiento demográfico de las últimas décadas convirtió a la ciudad en un espacio residencial que aglutina a más 25.000 personas incorporadas a la expansión urbanística del Gran Rosario. Dicho crecimiento fue acompañado por el desarrollo de Funescoop, entidad que hoy cuenta con 46 empleados y una estructura edilicia renovada que le ha permitido optimizar la calidad de los servicios brindados en esa amplia zona de influencia. En 2015, por tercer año consecutivo, Funescoop recibió el sello «100% Cooperativa», distinción otorgada por el gobierno de la provincia de Santa Fe por el desarrollo de «actividades institucionales que están de acuerdo con los valores y principios de la doctrina y las buenas prácticas cooperativas».
Al respecto, Diego Pipero, gerente de la cooperativa, remarca dos aspectos prioritarios de la tarea llevada adelante en Funescoop: «Nuestra cooperativa se distinguió por la implementación de tecnología moderna, algo que busca atender los cambios permanentes en telecomunicaciones. Y por otro lado, siempre hemos tratado de pensar la realidad social en la que vivimos y ver el modo en que podemos intervenir para mejorar la vida de las personas». Pipero destacó además que Funescoop colabora activamente con otras instituciones y ha puesto su infraestructura de servicios a disposición de las distintas organizaciones sociales de Funes: «La actividad cooperativa solamente es concebible si uno se piensa en comunidad, es decir, como parte de un colectivo social. Y esto implica participar y colaborar desde diferentes lugares y hacer conocer la tarea cooperativa». Con esta finalidad, se han organizado concursos de fotografía y dibujo y se trabajó junto con las instituciones educativas de la ciudad en el diseño de actividades escolares que fomenten la actividad colectiva como herramienta para la resolución de una necesidad. Asimismo, Funescoop lleva adelante, en colaboración con la municipalidad, el proyecto Funes Conectada, el cual permitirá el acceso libre y gratuito a Internet en todos los espacios públicos de la ciudad, incluidas las paradas de los colectivos interurbanos, y le cedió a la empresa estatal Argentina de Soluciones Satelitales (Arsat) un espacio para la instalación de infraestructura que permita seguir avanzando con el Plan Nacional de Telecomunicaciones.

 

Gran familia
Silvia Ghicaz, encargada de relaciones institucionales de Funescoop, hace hincapié en el sentido de pertenencia de los miembros de la cooperativa y el compromiso permanente de generar acciones que amplíen la participación comunitaria. «Somos como una gran familia y ponemos especial énfasis en la atención de los asociados y en reforzar la comunicación para darle mayor visibilidad a la tarea cooperativa llevada adelante. Es muy importante que se conozca lo que hacemos, compartir el crecimiento de la ciudad y difundir el aporte social del cooperativismo», puntualiza Ghicaz, quien forma parte de Funescoop desde 1983. Entre los retos futuros menciona la necesidad de incorporar nuevas prestaciones sociales y consolidar el trabajo con otras instituciones de la economía social: Funescoop, junto con el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos y las cooperativas La Masa y Horizonte participan del programa de microcréditos implementado desde el año 2006 por el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación con el propósito de apuntalar los emprendimientos productivos de los sectores más vulnerables de la sociedad. Desafíos que dan cuenta de su marcada vocación por el trabajo mancomunado y solidario.

Lautaro Cossia