Bolsonaro se queda cada día más solo

«El virus está ahí, tendremos que enfrentarlo, lo enfrentaremos como un hombre, no como un niño», dijo el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, frente a su residencia, y al hacer un recorrido por Brasilia reiteró su frase de que todos morirán en algún momento. Actitudes como estas se tradujeron en creciente aislamiento político del mandatario dentro de su propio entorno, todo derechista, en plena pandemia de la Covid19. El ministro de Justicia, Sergio Moro, y el de Economía, el exfuncionario pinochetista Paulo Guedes, se plegaron a su par de Salud, Luiz Henrique Mandetta, en defensa del aislamiento social que Bolsonaro no acepta. Luego, se sumaron el presidente del Supremo Tribunal Federal, José Antonio Dias Toffoli, y el Fiscal General de la República, Augusto Aras. Antes, los presidentes de la Cámara y del Senado, y hasta el propio vicepresidente de la República, habían dado respaldo a Mandetta. De este modo, Bolsonaro se quedó con el apoyo de unos pocos radicales de extrema derecha y de sus tres hijos que se desempeñan en política con posiciones que van en contra de lo que determina la ciencia, la medicina y las recomendaciones de la OMS.