Caer en las redes


(Foto: Jorge Aloy)

Recibir comentarios hostiles sobre la propia apariencia, recordar que no han sido invitados a fiestas a las que sus compañeros han asistido, ser acosados y hostigados y sentirse inferiores a sus pares son algunas de las situaciones que niños y adolescentes han experimentado en las redes sociales. Organizaciones de salud del Reino Unido investigaron los efectos de Instagram, Facebook, Snapchat, Twitter y Youtube sobre la salud mental de jóvenes de entre 14 y 24 años y concluyeron que, a excepción de YouTube, las redes sociales tienen un impacto negativo. Entre otras cosas, pueden profundizar la preocupación por la propia imagen corporal, exacerbar el bulliyng, dificultar el sueño y generar sentimientos de ansiedad, depresión y soledad.
A los 1.479 jóvenes que participaron del estudio se les pidió que ranquearan el impacto de cinco redes sociales según 14 criterios de salud y bienestar, incluyendo su efecto sobre el sueño, la ansiedad, la depresión, la soledad, el bullying y la imagen corporal. Instagram y Snapchat fueron identificadas como las más perjudiciales, en particular por su impacto sobre la imagen corporal y el miedo a quedar afuera de situaciones y grupos. Es interesante que así sea, señaló la psiquiatra Shirley Cramer, una de las responsables de la investigación, porque «ambas plataformas están basadas en la imagen».