Coherencia y lucha

Con la presencia de dirigentes de todo el país, se celebró un año más de vida de la entidad nacida en Rosario en 1958. Además de repasar la trayectoria y logros, en el acto se analizó el actual panorama político y económico nacional e internacional.

Sala Tuñón. Carpenzano, Sosa, Form y Massimo encabezaron la conmemoración. (Jorge Aloy)

 

Dirigentes del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos provenientes de todo el país celebraron, en la sala Raúl González Tuñón del CCC, el 58º aniversario de  la entidad, cuya actividad contribuyó a lo largo del tiempo a la difusión del cooperativismo con visión transformadora. El acto fue encabezado por autoridades del IMFC: Edgardo Form (presidente), Liliana Carpenzano (adscripta a la gerencia general), Leticia Sosa (secretaria) y Rafael Massimo (tesorero).
«Queremos agradecerles a todos que nos estén acompañando en este momento, en un aniversario, que son 58 años de lucha en los que el Instituto se ha caracterizado, precisamente, por ser coherente», expresó Sosa en la apertura. Carpenzano, por su parte, realizó la lectura correspondiente de la declaración del IMFC, titulada «Una escuela de cooperativismo». A su turno, Form, hizo un balance del contexto político nacional y mundial, y realizó consideraciones sobre el rol del movimiento nucleado en el IMFC de cara a la nueva coyuntura.
En su exposición, el presidente del IMFC puntualizó las implicancias de las políticas aplicadas por el actual gobierno nacional. «Queremos señalar, con el enfoque cooperativo de la realidad, cuales son los problemas que atraviesa la Argentina y las consecuencias que puede tener, que inevitablemente y lamentablemente va a tener: un proceso de concentración creciente de la economía, en transferencia de riqueza de los sectores de ingresos fijos a los sectores más concentrados de la actividad económica de la Argentina, sumado a un tremendo endeudamiento y al retroceso en materia de derechos sociales».

 

Avanzar en la integración
Entre los desafíos a futuro, el presidente del IMFC destacó la necesidad de avanzar en la integración del sector cooperativo a través de acciones conjuntas, con el objetivo de sumar voluntades en pos de la «batalla cultural contemporánea». «El proceso de integración cooperativa –expresó Form– tiene como destinatario central, final y único al conjunto de los asociados. La razón de ser es dar respuesta satisfactoria a las necesidades de quienes constituyen las bases de nuestro movimiento, pero esto permitiría incrementar el aporte de la economía solidaria a la generación de riqueza de nuestro país».
En sintonía con lo que calificó como «política de alianzas» en la construcción de la alternativa al modelo neoliberal, Form subrayó: «Nos hemos propuesto en el Instituto Movilizador intensificar toda la labor empresarial e institucional para que cada una de nuestras filiales, que hoy son 7, más las dos delegaciones en el noreste y en la Patagonia, se conviertan en cajas de resonancia de la economía solidaria, ser nosotros voceros de este pensamiento, y además promotores de la integración cooperativa». También destacó la importancia de «tender puentes» hacia la sociedad civil y hacia otras expresiones partidarias, en línea con las ideas rectoras del movimiento cooperativo que encabeza el IMFC. «Como decimos en la Declaración –concluyó el dirigente cooperativista–, ejercitamos la prédica y la práctica, somos predicadores de los principios, de los valores, de estos conceptos de lo que debe ser la sociedad, la economía, la política, la cultura y el mundo, pero al mismo tiempo contamos con empresas que dan muestra de que es posible».