Comedores de hambre


(Prensa Suteba)

Cinco pollos para 250 chicos, leche rebajada con mate cocido, fiambres de dudosa apariencia, panes duros, manzanas en mal estado, diminutas porciones de pastel de papa… Los docentes bonaerenses pusieron en marcha una campaña para visibilizar la grave situación que atraviesan las escuelas de la provincia y, en particular, el Servicio Alimentario Escolar, a cargo de los comedores escolares, que destina apenas 16 pesos para dar de comer a cada alumno, lo que hace que los menúes «carezcan totalmente de los nutrientes necesarios y se alejen muchísimo de ser una comida saludable», según denuncian los docentes. «La grave crisis económica que atraviesa nuestra sociedad hace que crezca la demanda –asegura el Frente de Unidad Docente Bonaerense–, pero la Dirección General de Cultura y Educación no aumenta los cupos, lo que hace que todos reciban, muchas veces, menos de media ración. Más aún, se ha producido una reducción del 30% promedio en la provincia».