Con voz propia

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A lo largo de casi medio siglo, el periódico quincenal del IMFC ha reflejado en sus páginas la realidad argentina desde la mirada cooperativa.

 

En la imprenta. Acción se ha publicado de forma ininterrumpida desde 1966.

Primera contribución, 60 millones de pesos y más de 30 toneladas de víveres, ropas y medicamentos para los inundados». Con ese título principal en su tapa, el periódico quincenal Acción publicó su número debut el 1⁰ de abril de 1966. Graves inundaciones habían afectado al Litoral argentino, y las cooperativas adheridas al Instituto Movilizador ponían en marcha una campaña de ayuda a los damnificados. Por aquellos años, la actividad cooperativa nucleada en el IMFC era intensa: se expandía el crecimiento institucional y operativo del cooperativismo de crédito y simultáneamente aumentaban los ataques a un movimiento creciente que aportaba soluciones económicas a las necesidades personales y colectivas de la gente; es decir, era además un movimiento social. Precisamente, esa fue la consigna que, desde su primera edición, Acción incorporó como lema y que se mantiene hasta el día de hoy: «En defensa del cooperativismo y del país».
A poco tiempo de fundarse en 1958, el IMFC ya contaba con un periódico: Cooperación y crédito, la publicación que el Instituto había diseñado para difundir el pensamiento y los principios del cooperativismo. Años más tarde, Acción fue la continuidad de aquella publicación; esta vez, con una clara pretensión informativa y sin dejar de desenvolverse como órgano de divulgación de la doctrina, la política y las prácticas del movimiento cooperativo.

 

Un año clave
El nacimiento de Acción se vio marcado por la coyuntura política y económica del país. Ya 1965 había sido un año clave para el cooperativismo de crédito, que sostenía una conflictiva relación con las resoluciones que intentaba implementar el Banco Central y que afectaban el desarrollo de la práctica de aquellas entidades del sector. Tiempo después, con las primeras ediciones de Acción en manos de los asociados a las cooperativas que formaban parte del Instituto, transcurría el golpe de Estado encabezado por el general Juan Carlos Onganía. «Acción nace, y no casualmente, en los prolegómenos del golpe del 66, que, entre sus objetivos, planteaba borrar del escenario nacional a un cooperativismo en ascenso. Nace, entonces, en defensa del cooperativismo y del país. Sin embargo, esa fuerte carga doctrinaria no le impidió, a contrapelo de publicaciones tradicionales del sector, volcarse de lleno a las formas periodísticas más renovadoras», explicaba Roberto Gómez, director durante más de dos décadas de la publicación, en una entrevista realizada en 2006.
El proyecto de la dictadura autodenominada Revolución Argentina reafirmaba su carácter anticooperativo, y Acción reflejaba en sus páginas las discusiones del momento. En este contexto el Instituto fue víctima de una intensa campaña mediática. De hecho, a dos días de producido el golpe de Estado del 30 de junio de 1966, el diario La Razón anunciaba en su tapa que el IMFC era  responsable de una evasión de divisas por 50 millones de dólares. A la publicación de esa información falsa le siguió la detención de 16 integrantes del Consejo de Administración del IMFC, que fueron liberados tres días después y sobreseídos en el mes de octubre de 1966, confirmando que todo había sido una operación orquestada para debilitar al movimiento. La respuesta en el número 7 del periódico fue contundente: «Al dar esta cifra, sin duda no se habrá detenido el citado diario a reparar que ni las cooperativas de crédito ni el Instituto que las nuclea jamás han operado en divisas, ni a calcular que 50 millones de dólares representan nada menos que 12.000 millones de pesos, suma que jamás ha constituido la disponibilidad de ese Instituto como consta en sus balances». El movimiento cooperativo tenía así su propia voz en Acción ante la adversidad que planteaban los nuevos tiempos políticos.
El posicionamiento doctrinario de Acción no limitaba la amplitud de la información que ofrecía a sus lectores: la publicación no sólo aportaba al mapa comunicacional la mirada del movimiento, sino que también ofrecía un despliegue analítico de los sucesos que acontecían en el país. Ese lineamiento sería uno de los sellos particulares de la publicación en sus más de 40 años de existencia. «El periódico siempre consideró a los destinatarios no sólo como asociados a una cooperativa con sus intereses específicos, sino también como ciudadanos ávidos de información en todos los órdenes de la vida nacional», comentaba Gómez sobre la propuesta de Acción.

Debut. La primera tapa del quincenario.

Para su segundo aniversario, en 1968, el balance material del periódico arrojaba cerca de 100.000 lectores que accedían a los contenidos. En ese período –bajo la dirección de los consejeros Edmundo Ascheri, León Schujman y Noé Modesto Muñoz– también se puso en marcha el Encuentro de la Prensa Cooperativa y se concretó una convención de corresponsales del periódico, que sirvió para analizar aspectos fundamentales de la realidad económico-social del país. «La gestión registrada en estos dos años de vida, a pesar del trámite adverso soportado por el movimiento con la aplicación de las normas liquidacionistas del Banco Central y ahora con el vapuleado anteproyecto de ley de instituciones de crédito, constituyen la ratificación definitoria de su consecuente labor esclarecedora», sostenía el Consejo Central de Administración del IMFC sobre la labor del quincenario.
Los años transcurrieron y Acción fue consolidándose como una referencia periodística a nivel nacional. A ello se sumaron distintos cambios como el paso a la publicación en color, la ampliación de las temáticas tratadas, las transformaciones de diseño y formato que se registraron en diversos períodos y su paso al mundo de los contenidos digitales a través de accionold.gcoop.com.ar. Son más de 1.100 números editados en casi 50 años de trayectoria (en 2016 se celebra medio siglo de Acción). Desde aquel primer número, que reflejaba la ayuda cooperativa frente a las inundaciones, la consigna inicial del periódico mantiene su fortaleza: reafirmar los principios solidarios y aportar esa visión al tratamiento de los temas más importantes para el desarrollo del país. Una batalla desde lo cultural, con voz propia.

Maximiliano Senkiw

Asesoramiento histórico: Daniel Plotinsky
Fotos: archivo Acción