Consecuencias del «Rusiagate»

El exjefe de campaña del presidente estadounidense Donald Trump, Paul Manafort, fue imputado este lunes por conspiración contra Estados Unidos y lavado de dinero, y se le impuso prisión domiciliaria, dentro de las investigaciones de la presunta complicidad con Rusia en los comicios de 2016, que el presidente volvió a negar. Manafort y su socio Rick Gates fueron inculpados por 12 delitos cometidos mientras el influyente abogado dirigía la campaña presidencial, pero se declararon inocentes de todos esos cargos al comparecer ayer ante la jueza Deborah A. Robinson de la Corte del Distrito de Columbia. Los abogados del gobierno consideraron que Manafort y Gates podrían fugarse ante la gravedad de los cargos en su contra y, por ello, pidieron a la magistrada que los pusiera bajo régimen de arresto domiciliario con permiso solo para ver a sus abogados y para acudir a citas médicas, pedido a los que la jueza accedió más tarde.