Convicción infinita


Hasta siempre, comandante. Grille, González, Junio, Massholder y Álvarez, en el CCC. (Horacio Paone)

Asala llena, se realizó en el Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini un homenaje al Che Guevara, a 50 años de su muerte, actividad organizada por el Área de Estudios Nuestroamericanos (AEN) del CCC, con un panel integrado por Luis Wainer (a cargo del AEN), Yadira Álvarez (agregada cultural de la Embajada de Cuba en Argentina), Horacio González (sociólogo), Leandro Grille (periodista cubano-uruguayo), Juan Carlos Junio (director del CCC Floreal Gorini) y Alexia Massholder (doctora en Ciencias Sociales e investigadora del CCC).
«Creo que es una herramienta portentosa repasar el pensamiento del Che, sus valores y su ejemplo como una gran alternativa, como un gran ariete para disputar en el campo de la cultura, en el campo de los valores que están en la naturaleza del capitalismo», dijo Junio. Y agregó: «En esta sociedad capitalista con crisis de valores, vuelve a ser una cuestión absolutamente central: el Che tenía una convicción infinita en el valor de la conciencia del ser humano, en el valor de la moral, en el valor de la ética como modo esencial de la vida, como modo esencial para ir generando un ser humano nuevo».
Por su parte, la funcionaria de la embajada cubana señaló la necesidad de recuperar «la impronta del Che» en el marco de la actual coyuntura política mundial y de subrayar su «memoria histórica». «Cuando Fidel dice “cómo queremos que sean nuestros hijos, que sean como el Che”, los principales responsables de lograrlo somos los que hoy estamos, de mantenerlo vivo y de trasladárselo a las nuevas generaciones no como una imagen fría, sino por los valores, por la historia, por todo lo que hizo».  
Tanto el antineocolonialismo como el internacionalismo y el antiimperialismo constituyen, para Massholder, elementos centrales del pensamiento y de la acción del guerrillero argentino-cubano. «Debemos rescatarlo como un gran teórico, un gran pensador, un profundo estudioso del marxismo y de la cultura occidental marxista en general, porque era un hombre de acción, pero y por eso justamente, desde el marxismo, era también un teórico de gran profundidad», dijo la investigadora.  
González abordó las lecturas de Guevara y señaló que autores como Aníbal Ponce, José Ingenieros y Héctor Agosti no podían haber faltado en los anaqueles de una familia como la del Che. Le sumó a esa tríada a Ezequiel Martínez Estrada. «El cariño con el que Guevara trata a Martínez Estrada, que se va a poner al servicio de la revolución en Cuba, también indica que estaba en la biografía básica de una familia de la izquierda argentina en los años 30».
«Es indiscutible la consecuencia absoluta entre sus palabras y sus acciones. El Che es emblema universal por su ejemplo y no por su victoria en la Revolución Cubana. El Che nos demostró que para ser un verdadero revolucionario hay que estar dispuesto a llevar la idea a la práctica», concluyó Grille.