Del mismo palo

En la zona sur de la ciudad, el Banco Credicoop premió a organizaciones sociales que trabajan día a día por el bienestar de la comunidad. Acciones en conjunto para transformar la realidad y propiciar el desarrollo.

 

Reconocimiento. Integrantes de las entidades fueron recibidos en la filial Sur.

La Filial Rosario Sur del Banco Credicoop realizó una nueva entrega de premios institucionales, incentivos que las filiales de la entidad bancaria cooperativa destinan periódicamente a organizaciones de la sociedad civil con el objetivo de fortalecer y estimular el trabajo que realizan en la comunidad. En esta oportunidad los incentivos fueron destinados a la Biblioteca Popular para el Desarrollo Social, entidad que estuvo representada por su presidente Leandro Uset; la Cooperativa de Trabajo y Copa de Leche Crecer Juntos, que contó con la presencia de Flora Balbuena y otros miembros de ese espacio cooperativo; la asociación civil Nuevo Sol para los Chicos, institución que cuenta con un comedor popular y estuvo representada por Gisela Mendoza; el Centro de Jubilados y Pensionados Dominga Jovine, representado por su presidente José Maceroni; y la parroquia Nuestra Señora de Itatí, representada por Néstor Negri y Soledad Arminchiardi a la hora de recibir la premiación.
«Los premios institucionales siempre se dirigen a entidades sin fines de lucro o agrupaciones que llevan adelante tareas sociales que son vitales para el barrio y para el desarrollo de las personas, como puede ser el caso de las bibliotecas, las cooperativas, los clubes o un centro de jubilados. De allí que nuestro reconocimiento institucional y el aporte económico que hacemos recaiga en colectivos sociales que buscan transformar la realidad mediante la acción solidaria», subrayó Enrique Munafó, presidente de la comisión de asociados de la filial. Asimismo, el gerente Juan Bogado destacó la participación del personal y los asociados en la gestión de la entidad: «Lo que distingue al Credicoop de los otros bancos es que no tiene clientes sino asociados. Eso hace que seamos un banco diferente, donde los socios encuentran un espacio concreto y democrático de participación, fiel a los principios cooperativos y con el objetivo de apoyar especialmente el desarrollo de las pymes, de los pequeños y medianos productores y de los distintos emprendimientos que forman parte de la economía social». El apoyo a las organizaciones sin fines de lucro muestra el doble carácter de la empresa cooperativa que encarna: es un emprendimiento comercial y, a la vez, un emprendimiento social, vinculado a entidades del medio que trabajan por un mundo más justo e igualitario. En tal sentido, las clases de apoyo educativo, los talleres culturales y el estímulo de prácticas deportivas que lleva a cabo la Biblioteca Popular para el Desarrollo Social; los lazos solidarios y las redes de contención creados por la Cooperativa de Trabajo y Copa de Leche Crecer Juntos luego del estallido de la crisis argentina en el año 2001; el comedor popular y la apuesta productiva llevada adelante por la Asociación Civil Nuevo Sol para los Chicos junto con la Cooperativa de Trabajo Herramientas Unión; las actividades recreativas y formativas brindadas por el Centro de Jubilados y Pensionados Dominga Jovine; y las actividades de la parroquia Nuestra Señora de Itatí, que reúnen a más de 1.000 personas en actividades que promueven la inclusión social, con talleres de capacitación y el desarrollo de una huerta agroecológica, constituyen ejemplos claros de emprendimientos colectivos que buscan potenciar la inclusión social.
Sobre el final del acto de entrega de los incentivos a dichas instituciones, Víctor Bertoldi, vicepresidente de la comisión de asociados, remarcó «la importancia de generar estos vínculos con otras instituciones cooperativas y de la economía social para trabajar de manera conjunta en el desarrollo de la zona sur de Rosario».

Lautaro Cossia