Departamentos o pajareras

Alta rentabilidad. Monoambientes de 18 m². (Narchitects)

Como «una trampa» define el arquitecto Federico Kulekdjian, en una columna de opinión publicada en el diario Tiempo Argentino, a la tendencia del mercado inmobiliario a desarrollar unidades cada vez más pequeñas –a partir de 18 metros cuadrados–. «La trampa» consistiría en habilitar estas propiedades como estudios profesionales, ya que los códigos de edificación no permiten viviendas tan pequeñas. «Lo que está claro –asegura Kulekdjian– es que se trata de un negocio con una baja inversión y alta rentabilidad, en un contexto donde las propiedades tuvieron un alza en dólares descomunal. Ahora, que la única solución para mejorar el acceso a la vivienda surja desde el mercado y no desde el Estado es una señal de que la vivienda no es un derecho, sino una mercancía». Augusto Penedo, presidente del Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo, aboga por una modificación de las normas de edificación para permitir departamentos más chicos y considera que los microdepartamentos constituyen una solución para garantizar una vivienda accesible a una franja importante de la población. «Los “inversores” –aseguró, en cambio, en una entrevista con el diario Clarín, el arquitecto Rodolfo Livingston– estarán encantados con esta propuesta de construir pajareras cada vez más chicas».