Despertares africanos

Nacido en oposición a la moneda colonial vigente, el Frente Anti franco CFA promueve acciones para discutir la soberanía económica en el continente, ante los efectos negativos del dominio que sigue ejerciendo Francia. Palabras de sus impulsores.

Circulación. Billetes del franco de la Comunidad Financiera Africana, en vigencia en 15 países. (Sanogo/AFP/Dachary)

Un fantasma recorre África, y Europa… y América. Se expande por los territorios hasta donde llega la diáspora africana, y más allá también. Se trata de una nueva fase en la lucha contra la dominación que todavía sigue ejerciendo Francia sobre muchas de sus excolonias en África. El poder imperial se sigue imponiendo en el siglo XXI a través de un sistema monetario totalmente dependiente basado en el franco CFA (de la Comunidad Financiera Africana), creado en 1945. Contra esa moneda y el sistema financiero de expoliación que conlleva se ha formado un movimiento internacional, el Frente Anti franco CFA, lanzado a fines de diciembre por el franco-beninés Kemi Séba, un popular cronista de la televisión francesa, ensayista y militante panafricanista.
Él fue quien reaccionó indignado en las redes sociales cuando el presidente de Senegal, Macky Sall, se congració ante su par francés, François Hollande, expresando: «El franco CFA es una moneda estable». Ese fue el puntapié inicial para que Séba, junto con la ONG que preside, Urgences Panafricanistes (URPANAF), lanzaran una convocatoria para que en cada lugar en donde residan los africanos y sus desecendientes se movilizaran para debatir y conocer acerca de un sistema monetario neocolonial que todavía se encuentra en vigencia en quince países: Benín, Burkina Faso, Camerún, Costa de Marfil, Gabón, Guinea Bissau, Guinea Ecuatorial, Mali, Níger, República Centroafricana, República del Congo, Senegal, Chad, Togo y las islas Comoras.
El 7 de enero pasado, tan solo un par de semanas después de la polémica abierta a partir de los dichos de Sall, se realizó en simultáneo en una veintena de ciudades de Europa, África y América, la primera actividad de debate y discusión del Frente. En esa ocasión, el centro neurálgico de la movida se desarrolló en Dakar, en donde estuvo como invitado, obviamente, Séba. Un mes después, se llevó a cabo una segunda actividad, esta vez en más de cuarenta ciudades de veinticinco países, entre las cuales participó Buenos Aires (ver recuadro). Ese día el gran evento fue en París, en donde, además de Séba, disertaron ante un millar de personas Nicolas Agbohou –economista y autor de El franco y el euro contra África–, Alain Toussaint –jefe de Relaciones Institucionales de URPANAF–, el emprendedor Claudy Siar y el argentino Pedro Biscay –presidente del Banco Central de la República Argentina, nombrado por el gobierno anterior–, invitado especial en esa sesión.

Beneficios para otros
«África, con su enorme riqueza de materias primas, no necesita ayuda sino soberanía monetaria», afirma Alain Toussaint en diálogo con Acción. «El subdesarrollo de las antiguas colonias francesas no tiene otra causa que la ausencia de soberanía». Para que se entienda, el franco CFA implica, por ejemplo, que el 50% de las reservas de los países de este bloque africano deben estar depositadas en el Tesoro francés. Así, entre otros beneficios, Francia tiene en forma gratuita una inyección de liquidez procedente de las reservas de los terceros países que administra. «La democratización y el desarrollo sostenible en África implican la apropiación de nuestras reservas de divisas –sostiene Toussaint–, el control interno y externo de las materias primas y el desarrollo de una fuerza armada de disuasión. Los enormes beneficios obtenidos por el Tesoro francés y las multinacionales con la complicidad de algunos líderes africanos son muy superiores a todas las formas de ayuda e inversión de África».

Puntos en conflicto
Quienes militan en el Frente son, en general, hijos de inmigrantes que tienen una o dos generaciones viviendo fuera de África, pero que están todavía vinculados con los problemas económicos, sociales, políticos y culturales de su país de origen. Ellos son los que empiezan a cuestionarse y a mirar con un ojo muy crítico el rol que los europeos le deparan a los africanos en un contexto en el que recrudece la persecución racial, fruto de las migraciones forzadas como refugiados de las guerras en África, por ejemplo.

París. Agbohou, Siar, Toussaint, Séba y Biscay en una charla realizada en febrero.
«El primer punto de protesta contra el CFA es que es inconvertible con cualquier otra moneda que no sea el euro», explica Pedro Biscay. «Lo que hay es un régimen de convertibilidad como en los 90 en Argentina. Los países africanos que eran colonias francesas tienen una paridad con la moneda francesa, que era la moneda de su colonizador».
«Otro de los puntos en conflicto con el CFA es que estos países africanos tienen libre movilidad de capitales, el dinero entra y sale sin ningún tipo de requisito ni de control», acota Biscay.
En general, los dirigentes africanos que se rebelaron contra este orden colonial fueron derrocados por la fuerza militar o por presiones de todo tipo. Los dos últimos casos fueron los del expresidente Muamar el Gadafi, en Libia, promotor de un proyecto y de una moneda panafricana; y Laurent Gbagbo en Costa de Marfil, quien intentó una nacionalización del sistema financiero. Para el Occidente blanco, tanto Gadafi como Gbagbo son dictadores; pero los panafricanistas tienen una visión bien distinta de estos líderes.
¿Qué salida se plantea al franco CFA? La creación de un Banco Central en cada país (algo que hoy no existe), que sea responsable de la política monetaria para manejar los flujos de dinero y créditos adecuados para cada nación. «La creación de una nueva moneda, garantizada por la riqueza nacional y administrada por un órgano supranacional de supervisión, es la alternativa al CFA», propone Toussaint.
Luego de la movilización internacional del 11 de febrero, Kemi Séba salió a la palestra nuevamente para llamar al boicot de productos de marcas francesas en África si las peticiones del Frente Anti franco CFA no son escuchadas por la dirigencia política. Para los panafricanistas, otra moneda es posible. De lo que se trata es de poner fin a la servidumbre monetaria que impide el despegue económico y obstaculiza la justicia social. «África libre o muerte, venceremos», proclama Kemi Séba.