Discriminadas y asesinadas


 

Para visibilizar «la discriminación y violencia» que padecen diariamente, trabajadoras sexuales de América Latina y el Caribe solicitaron a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos una audiencia para exponer los casos de «compañeras violentadas, discriminadas y asesinadas».
En una audiencia calificada como «histórica» por la  la comisionada Margarette Macaulay, la CIDH abordó la situación de este colectivo. «La información recibida es sumamente preocupante», aseguró la funcionaria, quien además instó a los Estados de la región a diseñar normativas y políticas públicas que garanticen los derechos humanos de las trabajadoras sexuales, incluyendo medidas para proteger su vida, su integridad, su honra y dignidad, así como para poner fin a la estigmatización y discriminación de la que son objeto.
«Los Estados deben adoptar leyes que reconozcan nuestra actividad de trabajadoras sexuales como una actividad lícita y generar políticas públicas para garantizar mejores condiciones de trabajo para nosotras. El mundo dice que nuestro trabajo es indigno. Nosotras decimos que el trabajo siempre es digno, pero son indignas las malas condiciones en que hoy estamos sumergidas las trabajadoras sexuales en la región», dijo la presidenta de la Red de Mujeres Trabajadoras Sexuales de América Latina y el Caribe (RedTraSex), la argentina Elena Reynaga.