El gendarme Echazú y el incierto piedrazo

 El juez que entiende en la causa por la desaparición forzada de Santiago Madonando, Gustavo Lleral  sigue poniendo orden en los testimonios de los mapuches que declararon haber visto que a Santiago lo agarraron tres gendarmes al borde del río, lo golpearon y se lo llevaron en una camioneta en Cushamen, Chubut. El magistrado, que visitó la comunidad y tomó allí declaración testimonial a Ailinco Pilquiman y a un joven mapuche, dijo a los diputados de la comisión de Derechos Humanos de la Cámara baja que pretende generar la confianza suficiente como para que «todos los que aún no declararon por temor, lo hagan».  Por otra parte, los investigadores también se preguntan por qué el gendarme Echazú avanzó con la persecución a los mapuche que habían cortado parcialmente la ruta 40 si estaba lesionado. Una de las hipótesis es que haya sido lastimado a la orilla del río, donde desapareció Maldonado. Por esto, la fiscal Ávila, que instruye la causa por presunta desaparición forzada, le requirió al Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema que perite la herida que recibió Echazú.