En Castelli, Baradero y Chascomús vuelven las restricciones

Antes del anuncio presidencial por el que se extendió la cuarentena hasta el 8 de junio, distintos municipios del interior bonaerense se preparaban para iniciar una nueva etapa, con mayor producción y soltando cada vez más algunas áreas de la economía local que se mantenían cerradas por prevención. A diferencia de la mayoría de los municipios del interior, Baradero, Chascomús y Castelli, no llegaron a implementar la nueva fase o volvieron atrás porque les aparecieron los primeros casos del virus o porque los vecinos no soportaron el encierro y ante la primera habilitación para salir a las calles, lo hicieron de manera desordenada y con pocas precauciones. «Las salidas recreativas venían bien, pero aparecieron casos de contagios», aseguró el intendente de Chascomús, Javier Gastón. En la misma situación está Baradero, donde el jefe comunal, Esteban Sanzio, tuvo que frenar el avance a la fase 4. En Castelli, el intendente Francisco Echarren frenó los cambios ante «la salida desmedida de los vecinos», que se volcaron masivamente a las calles en las salidas recreativas.