En primera persona

El presidente del Instituto Movilizador presentó «Un constructor», texto que reúne reflexiones en torno a temas políticos, económicos, sociales y culturales, desde la perspectiva del movimiento solidario. Prólogo a cargo de Carlos Heller.


Sala Tuñon. Alegre, Form y Ramb encabezaron el acto de lanzamiento en el CCC. (Jorge Aloy)

Con la presencia de familiares, amigos y personalidades de diversos ámbitos, se presentó, en el Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini, Edgardo Form, un constructor, libro que reúne escritos y reflexiones del presidente del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos. Temas políticos, económicos, sociales, culturales y también la historia del movimiento solidario de crédito –en el que Form participa desde hace casi 50 años– forman parte de la obra, editada por el sello Desde la Gente. Asimismo, contiene una extensa entrevista realizada al dirigente por la escritora Ana María Ramb y por Walter Alegre, responsable de la edición.
«Este libro no asume las formas puras de un ensayo y tampoco las de análisis social y político (…) Es un despliegue testimonial del ideario cooperativo más amplio y general y de su aplicación concreta», dice el prólogo, escrito por Carlos Heller, presidente de Banco Credicoop y diputado nacional, quien define al autor como «un constructor» por «su compromiso con el pensamiento crítico, sus ideales, realizaciones y visión de futuro». A lo largo de 128 páginas, Form va entrelazando con precisión «reflexiones, descripciones, ironías, metáforas y citas que recurren al teatro, al tango, a refranes del acervo popular y a la herencia cultural», señala Heller en el comienzo del texto. Esa mixtura compila historias, anécdotas, vivencias, diálogos, artículos de opinión y notas difundidas en medios de comunicación y redes sociales.

Compromiso permanente
En el acto de presentación, Alegre hizo referencia a la pasión que Form tiene por los cactus, especie vegetal que, a su entender, «simboliza la resistencia, la virtud, la permanencia, la fortaleza y, también, la ternura». Ramb, por su parte, admitió que bucear en la historia y en los papeles de Form fue para los entrevistadores «una tarea muy placentera». «Edgardo dice lo que ve y lo que piensa, pero lo hace de un modo muy particular, en algunos casos, utilizando el humor y la ironía», lo que, según ella, permite ver la realidad de una manera «más ligera pero no, por ello, menos profunda», afirmó. A la par, realizó un recorrido por la militancia cooperativa que lo llevó a participar y ser protagonista de las luchas y realizaciones del movimiento nucleado en el IMFC y actualmente, a ocupar además la vicepresidencia de la Confederación Cooperativa de la República Argentina. También se refirió a su compromiso político y a la intervención que tuvo –entre 2011 y 2015– en la Legislatura porteña como diputado por el Partido Solidario, lugar al que llevó las banderas del cooperativismo, impulsando numerosos proyectos para la Ciudad.
A su turno, y luego de mencionar a Tobías Fainberg, Aarón Gleizer y Floreal Gorini, entre otros, como sus referentes dentro del movimiento, Form señaló: «Hay que volver a las fuentes y recoger el legado de los pioneros de Rochdale, cuyo objetivo iba más allá de crear una eficaz cooperativa de consumo. Su propósito era transformar el mundo. Y en eso estamos nosotros, militantes del cooperativismo consecuente». Así finaliza el reportaje biográfico y también así concluyó el autor, entre agradamientos y aplausos, el acto de presentación de Un constructor.