En todo el mundo marcharon por George Floyd

Desde el asesinato del afroamericano George Floyd por un policía blanco, días atrás, en decenas de ciudades estadounidenses fueron encarcelados manifestantes por protestar contra el racismo. Las movilizaciones se extendieron por todo el mundo. Desde Sídney a París, pasando por cientos de sitios de los cinco continentes. En la Plaza del Popolo, Roma, cientos de jóvenes se arrodillaron durante 8 minutos y 46 segundos, el tiempo que resistió Floyd cuando un policía le incrustó una rodilla sobre su garganta. El puño izquierdo de los manifestantes se mantuvo en alto mientras repetían «I can’t breath» (no puedo respirar), la frase que Floyd le repitió varias veces al policía. En Inglaterra, la policía reprimió a un grupo de manifestantes que derribó la estatua del comerciante de esclavos y parlamentario del siglo XVII Edward Colston en la ciudad inglesa de Bristol. La escultura de bronce fue después arrastrada varios metros y arrojada a las aguas de un río. Por su parte, el superintendente de Bristol, Andy Bennett, afirmó en un comunicado que «hubo un grupo pequeño de gente que, obviamente, cometieron un delito de daño criminal al derribar la estatua». La movilización había reunido a más de 10.000 participantes.